Menu
Radio en vivo

| Eduardo Castex, La Pampa.

Por la crisis económica, clima de versiones y cambios en la Casa Rosada

Las versiones de anuncios fuertes y cambios en el equipo económico se adueñaron esta noche del clima en el Gobierno por la escalada del dólar que repercutió en los principales medios del mundo. Anoche circularon versiones de anuncios y cambios en el equipo económico.

Las versiones nacieron luego de que se rumoreara que Marcos Peña brindaría una conferencia de prensa este viernes a la mañana para anunciar cambios, acompañado de Nicolás Dujovne, Luis Caputo y Federico Sturzenegger. Esto fue desmentido por voceros del equipo económico.
Los trascendidos indicaban que Dujovne renunciaría al ministerio de Hacienda y sería reemplazado por un hombre del vicejefe de gabinete, Mario Quintana, publicó el sitio LPO.
Se hablaba en ese sentido de Vladimir Werning, del riñón del ex Farmacity, quien se dedica a llamar a hombres claves del mercado para detallarle sus críticas a las intervenciones del Banco Central. De carácter heterodoxo, Werning fue el ideólogo del cambio de metas de inflación del pasado 28 de diciembre. Es de la idea que la política antiinflacionaria de Federico Sturzenegger amenaza el crecimiento económico. El viceministro de Dujovne, Sebastián Galiani, ya había anticipado su renuncia para mitad de año. Pero estas versiones también fueron desmentidas por el entorno de Dujovne.
El gobierno analiza además dejar que este viernes el dólar perfore los 25 pesos para luego vender todas las reservas necesarias para disciplinar al mercado.

Leer más ...

Suba del dólar, el crudo y el biodiésel aceleran otro incremento en las naftas

La "minicorrida" cambiaria que disparó el dólar a $ 21,20, la suba del precio internacional del crudo Brent a u$s 73 el barril y el incremento del valor por tonelada del biodiésel para su mezcla obligatoria con gasoil aceleraron la decisión de las petroleras de aplicar otro aumento en la tarifa de los combustibles. Según los cálculos de las compañías productoras y algunos estacioneros, la próxima suba de naftas rondará el 6,57%.

Desde en octubre de 2017, cuando el Gobierno nacional autorizó la liberación del precio de los combustibles, hasta abril pasado, la versión Súper de YPF en la ciudad de Buenos Aires se encareció28,72%. En los surtidores el litro pasó de $ 19,74 a $ 25,41 en tan solo siete meses. Si se tiene en cuenta que antes de la desregulación el dólar cotizaba $ 17,36 y el barril de Brent se pagaba u$s 57,69, y que hoy el tipo de cambio escaló a $ 21,20 y el petróleo a u$s 73, el nuevo valor de la nafta Súper de YPF debería ser $ 32,38 por litro, o sea, un 6,57% más que el mes pasado. 

La petrolera estatal aplicó ajustes promedio de 6% en diciembre '17; de 4,5% en enero; de 3,5% en febrero y de 3% en abril último. En la mísma línea ajustaron las privadas. "La decisión de los aumentos de los precios la tienen siempre las petroleras, ellos son los que compran el crudo, refinan y le ponen valor al producto final para ser distribuido. Las estaciones de servicio no intervienen", dijo el presidente de CECHA, Carlos Gold, durante en la última reunión de Consejo Directivo de la cámara en San Juan.
Sin embargo, el 6,57% deja afuera otros factores económicos que impulsarían el inminente ajuste, más allá de otra estampida del dólar o la profundización de un conflicto bélico mundial y su repercusión en el costo del crudo. En primer lugar, el tarifazo en los servicios públicos que sufren tanto estaciones propias de las petroleras, como los empresarios independientes. En la Capital Federal hay estaciones de servicio que recibieron facturas de luz de hasta $ 120.000 en un mes y otros que penan por las alzas en gas y agua.

El segundo factor refiere a los costos laborales, tras el cierre de paritarias de los petroleros, que firmaron por un 15% en dos tramos de 7,5%, desde abril pasado. En ese mismo acuerdo, las compañías productoras aceptaron abonar este mes un 5,4% correspondiente al acuerdo del año pasado, por la activación de la cláusula gatillo. Por su parte, los estacioneros de CECHA ya no saben cómo decirle al SOESGYPE que se siente a negociar salarios, pero su titular Carlos Acuña se niega sin dar explicaciones. Pronto exigirán la intervención del Ministerio de Trabajo.
Otro motivo para aplicar un ajuste en las naftas es la reciente modificación del precio de adquisición del biodiésel para su mezcla obligatoria con gasoil, según lo establecido por la Ley N° 26.093. El viernes pasado el subsecretario de Recursos Hidrocarburíferos de la Nación, Marcos Pourteau, elevó de $ 17.957 a $ 18.223 el valor de biodiésel por tonelada desde mayo, lo que implicó un incremento de 1,53% comparado a abril y de casi 5% frente a marzo. 
Si se suma el componente del biodiésel, el porcentaje de la suba de los combustibles previsto para la semana que viene deberá estar por encima del 8%. En el mercado creen que la Casa Rosada no permitiría un ajuste de ese calibre: temen no poder frenar la escalada inflacionaria. 
El último factor no debería tener impacto inmediato en los surtidores. Se trata de la actualización trimestral según el índice de inflación del INDEC de los actuales impuestos que gravan los hidrocarburos. Desde marzo pasado, por la entrada en vigencia de reforma tributaria, solo quedaron en pie como cargos fijos en pesos el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido Carbono (IDC), que reemplazaron al viejo ITC.
Las dos alícuotas que anteriormente subían a medida que subía el precio de los combustibles ahora solo se incrementarán cada tres meses. La primera tocada se sentirá recién en julio. Hasta hoy, el ICL se cobra $ 6,726 en el caso de las naftas y en $ 4,148 para el gasoil, mientras que el IDC se ubica en $ 0,412 para las naftas y en $ 0,473 para el gasoil.

Leer más ...

El BCRA admitió que la suba del dólar terminó pegándole a los precios

Dejó la tasa en 27,25%. Mencionó la inflación de enero, que elevó el dato interanual. También datos de alta frecuencia que anticipan un dato de febrero muy negativo influido por aumentos tarifarios.

El Consejo de Política Monetaria del Banco Central (BCRA) mantuvo ayer estable en 27,25% a la tasa de referencia, el centro del corredor de pases a 7 días, tras considerar datos negativos de inflación en lo que va del mes y el impacto de la suba del dólar en los precios mayoristas de enero. Después de dos recortes a principios de año impulsadas desde el "ala política" del Gobierno que fueron a contramano de la marcha de los precios, la entidad conducida por Federico Sturzenegger dijo que ahora "extremará la cautela, aguardando señales de desinflación compatibles con el sendero buscado antes de relajar su política monetaria".
La decisión de la autoridad monetaria estuvo en línea con las expectativas de bancos consultados por El Cronista, que esperaban esta señal. Además, 30 analistas consultados por Bloomberg habían coincidido en no esperar cambios.
Para su decisión el BCRA sopesó el dato de inflación de enero del Indec. Con una suba del 1,8% para el nivel general de precios y del 1,5% para inflación núcleo (sin precios regulados ni estacionales) el dato interanual de aumentó levemente a 25%, luego de haber marcado 24,8% en diciembre.
Más importante aún, el BCRA mencionó el salto en la inflación mayorista durante el primer mes del año, que atribuyó en buena medida a la suba que sufrió el dólar desde diciembre pasado. "Los registros se ubicaron entre 4,6% y 5,0% respecto al mes previo y estuvieron impulsados por los productos primarios e importados, sobre los que impactaron la depreciación del peso y el aumento en los precios internaciones del agro y del petróleo", dijo el BCRA.
Desde diciembre se modificó la meta de inflación del 10% al 15% y se recortó dos veces la tasa de referencia, a pesar de que las expectativas estaban lejos del objetivo y la inflación aceleraba. La decisión "política" puso en duda que el mandato principal del BCRA siga siendo cumplir la meta. El dólar mayorista subió 5,2% desde entonces. Las expectativas de inflación para 2018 saltaron del 16,6% al 19,4%.
"El BCRA mantuvo estable la tasa argumentando cautela por el impacto del tipo de cambio sobre los precios mayoristas en enero y la aceleración de los precios minoristas en febrero, según indicadores adelantados", dijo Rodrigo Álvarez, de Analytica.
El Comunicado de Política Monetaria también se detiene sobre indicadores de inflación de alta frecuencia mediciones diarias de precios que "sugieren que la inflación de febrero (...) se ubican por encima de los valores de enero y del último trimestre de 2017".
"El BCRA marca que efectivamente va a haber una aceleración de la inflación con respecto al mes pasado, de ahí que haya tomado la decisión más prudente", dijo Gabriel Zelpo de Elypsis, quien prevé una inflación del 2,5% para este mes.
Por último, los analistas entendieron el comentario respecto a que la entidad extremará la cautela antes de relajar otra vez la tasas como un anticipo de que la relajación continuará tan pronto como sea posible.
"Sin datos positivos de alta frecuencia, inflación núcleo y expectativas de inflación, se detiene el sendero de baja de tasas", comentó Federico Furiase de EcoGo. "Entiendo que hasta que la inflación núcleo no rompa el 1,5% mensual, las expectativas bajen o los indicadores de alta frecuencia muestran una trayectoria a la baja, la tasa se va a mantener", dijo.
"Veo a un BCRA que explica por qué no baja la tasa, cuando los indicadores de inflación, inflación núcleo, expectativas y datos de alta frecuencia te empujarían más bien a un alza", dijo Hernán Hirsch, de FyE Consult. "Leo que está esperando algún elemento que le permita bajar la tasa, es un BCRA que le habla a otra área del Gobierno", concluyó.

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS
asdasdasdasdasd