Denunció que lo atacó una patota, pero lo golpeó un novio celoso en 25 de Mayo

Durante este martes a la mañana un joven de 18 años denunció en la comisaría departamental de 25 de Mayo que en la noche del lunes había sido objeto de una emboscada por cuatro individuos que le dieron una paliza y le robaron todas sus pertenencias. La policía hizo una rápida investigación y descubrió que lo que realmente había ocurrido fue que un hombre celoso lo encontró con su novia y le dio una tremenda paliza.

En la mañana de ayer surgió una crónica policial que indignaba: el muchacho de la película llegó a la comisaría de la localidad mostrando los magullones que había recibido en, según denunció, un hecho delictivo deleznable. Dijo que cuatro personas lo habían atacado en la pasarela que conecta las calles Rancul entre las arterias Quemú Quemú y Metileo. También reportó que una vez en el suelo lo agarraron a patadas, y que luego, mientras dos lo sujetaban, los otros dos lo molieron a trompadas. Y que no contentos con eso le robaron la bicicleta, el teléfono celular, la campera y hasta las zapatillas, publicó el diario La Arena.

Investigación

De inmediato personal policial se abocó a la investigación de este supuesto grave hecho delictivo. Poco después pudieron hallar la bicicleta y el teléfono celular en el patio de la vivienda de otro joven. Cuando empezaron a interrogarlo cayeron en cuenta que el amoratado denunciante había deformado la situación, posiblemente para salvar su hombría.
El muchacho, dueño de casa, contó que todo ocurrió cuando llegó a su morada y encontró al dueño de la bicicleta cómodamente instalado con su novia. Y que, alimentado por sus celos, la emprendió a las trompadas dejándole huellas en su cuerpo como si lo hubieran agarrado cuatro personas, como aquel denunció falsamente.
El falso denunciante, ante esta violenta situación huyó despavorido del lugar dejando abandonados todos sus bienes, hasta el celular se le cayó en su alocada carrera. Más tarde, por la mañana, se presentó en la dependencia policial dando una versión que lo dejara mejor parado.

Fines

Se sinceró

Con estos nuevos datos personales de la comisaría citó al denunciante que, abrumado por las evidencias, terminó quebrándose y confesando lo que en realidad había pasado.
La policía logró recuperar la bicicleta y el celular, pero no la campera ni las zapatillas, porque el doliente novio se vengó incinerándolas en la salamandra que tiene en su hogar.

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