Disney y Spotify cierran un acuerdo para que el estudio tenga su propio canal de streaming

Spotify y Disney son dos de las empresas de entretenimiento más importante del mundo por muchas razones, no solo por la cantidad de dinero que mueve cada una. La primera es el estándar del streaming musical y sus operaciones crecen en todo el mundo; la segunda, la principal productora audiovisual y una de las más grandes firmas en el negocio de marcas y patentes. En los últimos días, llegaron a un pacto -cuyos números, según la revista Variety, no fueron revelados- para que  Spotify tenga un canal dedicado exclusivamente a la música de Disney. El acuerdo tiene motivos: según la firma sueca, se sirvieron 2.500 millones de minutos de contenidos musicales del estudio desde su interfaz en todo el mundo.

En lo inmediato, el canal exclusivo de Disney estará disponible en los EE.UU., Reino Unido,Canadá, Irlanda, Nueva Zelandia, Australia y Sudáfrica (el Commonwealth y los Estados Unidos, que por ahora son los mayores mercados de Spotify). Pero se supone que luego se extenderá a todos los territorios en los que Spotify está presente, incluyendo América Latina. Cuando un usuario coloque » Disney» en el buscador del streaming musical, se abrirá un template con varios sub canales, por ahora Disney Hits (las canciones más conocidas y servidas de las películas de Disney y Pixar); Disney Favorites; Disney Classics;Disney Sing-alongs; Disney Princess; Marvel Music; y Lo mejor de Star Wars. Deja afuera por ahora la biblioteca musical de Los Muppets; hoy solo están disponibles dos álbumes (de las películas producidas, justamente, por Disney tras la compra de Jim Henson Productions en 2012).

Fines

En cierto sentido, este pacto afianza una concentración de la oferta, que probablemente lleve a una exclusividad de contenidos musicales de Disney para Spotify (hoy no hay exclusividad y estos mismos contenidos pueden ser accedidos desde, por ejemplo, AppleMusic). Es decir, otro paso en la carrera por la concentración de marcas en pocas manos, lo que si bien provee un margen de ingresos altos a quienes detentan los copyrights, vuelve inviable la competencia en más de un sentido. Por ahora es solo una manera más «cómoda» de acceder desde Spotify a una parte sustancial del catálogo sonoro de Disney, pero las consecuencias no son del todo previsibles.

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