Jugadas ganadoras y las que fallaron en las PASO pampeanas (*)

En unas elecciones que no definían ningún cargo pero si posicionan hacia el 27 de octubre, el peronismo pampeano volvió a demostrar su poder de fuego. La diferencia ratificó el rumbo político que ha tomado la provincia y también su alineamiento a la fórmula Fernández-Fernández. Si bien los resultados provinciales fueron impulsados por las boletas presidenciales, que fueron los motivantes de los apoyos, hubo detrás una lógica provincial.

Analicemos la performance de la listas de diputados nacionales. Las boletas competidoras sostuvieron en estas PASO las estrategias que usaron para las elecciones provinciales del 19 de mayo.

La votación fue polarizada, concentrada, como ya estaba pronosticado. Fernández-Fernández y Macri-Pichetto concitaron toda la atención. El Frente de Todos, el peronismo, el PJ pampeano, usó el poder de fuego del “proyecto Verna” y su continuidad con Sergio Ziliotto. Y también la fuerza de la fórmula FF que tiene su peso en la provincia, y en Santa Rosa, y así lo marcaban las encuestas.

La contundencia volvió a demostrar, cosa ya sabida,  que La Pampa es peronista. El resultado fue uno de los más importantes de las provincias en diferencia porcentual. Los dos tanques, el nacional y el provincial, la confrontación directa con Macri, arrasó en casi todos lados. Salvo en los departamentos del este agropecuario donde siempre hizo pie el macrismo antiperonista.

La oposición

En toda elección el resultado es fruto de los aciertos propios como de los errores ajenos. Y la oposición al PJ viene sumando para atrás. Juntos por el Cambio, el ex Cambiemos, tuvo otro golpe en las urnas, más allá que los números indican que ingresaría el segundo diputado en juego en el Congreso y que mantiene el caudal de mayo. Ayudó esta vez que la oferta electoral fuera más reducida.

Como en la campaña provincial, el radical Martín Berhongaray intentó despegarse de Macri lo más posible. Una estrategia autorreferencial en la que esquivó cualquier referencia a los temas nacionales. El divorcio con los socios del PRO fue evidente. En algunas localidades, los radicales no quisieron fiscalizar y solamente hubo fiscales del PRO. Los únicos que le pusieron el hombro a Macri fue el PRO. La estrategia usada por el Juntos por el Cambio provincial no fue la mejor jugada y volvió a fallarles. La oposición mostró las debilidades internas que ha minado sus performances electorales.

Detrás de la grieta

El socialismo en Consenso Federal volvió a jugar solo en estas elecciones a pesar del golpe en las provinciales por fuera de las dos grandes coaliciones pampeanas. Esta vez, en la que apenas se jugaban dos cargos nacionales al Congreso, la representación de Lavagna presidente le valió incrementar a Luis Solana los votos propios jugando a ser la única lista en la difícil estrategia anti grieta. Fue la mejor elección del socialismo en solitario.

Finalmente la izquierda, apegada a posiciones nacionales, jugó su propia interna. En conjunto el FIT y el MAS alcanzaron juntos el porcentaje histórico de la izquierda testimonial en elecciones legislativas. La “interna” la ganó el FIT, más armado.

(*) Por Norberto G. Asquini (periodista e investigador)

Comentarios

Comentarios