Los martinenses Javier Prato y Jesús Agüero partieron hace una semana desde Eduardo Castex para hacer el recorrido que del bandido rural Juan Bautista Vairoleto hasta la localidad mendocina de Carmensa. Filomena, Princesa, India y Marucho, todos caballos de entre 6 y 10 años, los trasladarán durante 417 kilómetros hasta llegar al predio del campo de doma que lleva el nombre del personaje pampeano. «Toda la vida quise hacer este recorrido porque desde chico me interesó conocer las historias que me contaba mi abuela sobre Vairoleto, y ya de grande un día en una charla entre amigos les conté que quería hacer el recorrido y un amigo me incentivó», recordó. «Este año lo íbamos a hacer con una agrupación gaucha de Trenel y después ellos no pudieron, y me propuse que no se pase de este año y mi suegro decidió acompañarme», relató Prato en una comunicación telefónica con Radio DON.
Los pampeanos planifican arribar a Carmensa antes del sábado 14, porque ese día será el aniversario de la muerte de Vairoleto y están previstas algunas actividades en la localidad mendocina, donde es considerado -mayoritariamente- un héroe. «Nosotros calculamos que si toda anda bien durará entre 10 y 11 días de viaje. Pero, ya nos llamaron desde Carmensa para decirnos que nos esperan para el día del aniversario de la muerte de Vairoleto, así que esperamos llegar el 13 porque nunca pensé que esto iba a tener tanta repercusión, y no me lo esperaba porque me llamaron desde radios de acá y de Mendoza», destacó Prato.
La partida
La partida de la travesía fue desde el «boliche de los Ordoñez» en Eduardo Castex, y los aventureros de Embajador Martini hicieron una parada en Bouef para almorzar con sus familiares e hicieron noche en la casa de Javier Kruguer en Conhelo; continuaron para descansar -el lunes a la noche- en Luan Toro y luego llegaron a Telén.
Después descansaron los caballos para iniciar -el jueves- un tramo de 141 kilómetros hasta Santa Isabel. Allí nuevamente descansaron una jornada para recuperar los equinos y después ya se dirigirán hacia Carmensa.

Prato reconoció que extraña a su pequeño hijo Felipe -de 3 años-, pero destacó que su esposa Lucía Agüero lo apoyó para que realice el recorrido a caballo. Y lo acompaña su suegro. «Es una persona grande que tiene una voluntad impresionante y quiere ayudarme a cumplir este año que tengo desde hace más de 20 años», destacó.
«¿Qué si me lo mandaron de contraseña para controlar?…no, (mi suegro) lo hace de corazón, pero le vino bien a la contraseña», respondió sonriente el entrevistado.
Logística previa
Prato el domingo de las elecciones PASO se levantó, votó y salió a recorrer el camino que realizaría a caballo para llegar a Carmensa. Así fue determinando las paradas y los tramos que realizaría. En Luan Toro tuvo la predisposición de la intendenta (Mónica Valor) para albergar los caballos, y como hacía mucho frío también les brindó alojamiento, dado que llevan una carpa.
En Santa Isabel, contó con la colaboración del intendente Saúl Echeveste, pero su amigo César Prato le cedió la llave de una feria para que se aloje. Y así fue surgiendo colaboraciones que le facilitaron el viaje.
La repercusión de la travesía llegó a territorio mendocino. Y desde allá lo llamaron por teléfono para avisarle que el propietario actual del predio donde vivió Vairoleto le permitirá ingresar para que observe las instalaciones. En Carmensa «esta el santuario en el predio donde él vivió y falleció, pero ahora está cerrado. Y en el pueblo hicieron un campo de doma que lleva su nombre y hay un museo con su ropa, una jardinera y algunas armas», relató.
«Me gustó su historia»
«Conocí un hermano de Telma Ceballos que vivió toda la vida en Embajador Martini y falleció hace unos 15 años, pero nunca pude hablar del tema con él, porque me decían que no le gustaba hacerlo. El hombre está sepultado en Martini y trabajó 40 años con la familia Bogino y con más de 80 años andaba a caballos», relató.
-Prato, los relatos que tuvo en su familia dónde lo ubicaban a Vairoleto: ¿es casi un dios pagano que le robaba a los ricos para darle a los pobres o un delincuente o un bandido rural?
-A mí siempre me gustó su historia, su coraje e inteligencia para moverse. Una persona que sale a robar no es buena. Pero, tenía bondad y la situación de su vida lo llevó a tener problemas con la Justicia. Ahora en esa época había que andar en esos desiertos, porque ahora vamos con teléfonos, contactos, casas donde parar. Para mí, fue una persona de
buen corazón que se hizo errante por situaciones de la vida, porque no robaba para hacerse millonario. Ayudaba a los hacheros, a la gente.
-Por lo que averiguó, ¿se mató o lo matan?
-Se mata. Cuando se encontró acorralado, antes de entregarse a la policía se mató. En un libro hay una foto del féretro donde se ve claramente el orificio de la bala en el pómulo izquierdo.














