En Vaca Muerta, hubo acuerdo y retrotraerán los despidos

Los sindicatos petroleros y cámaras empresarias del sector llegaron a un acuerdo este miércoles en el Ministerio de Trabajo para «la elaboración y presentación de un plan de crisis para retrotraer la totalidad de los despidos» producidos en la industria hidrocarburífera, según confirmaron fuentes gremiales. El diálogo será retomado la semana próxima.

Sindicalistas y empresarios se reunieron otra vez en la cartera laboral en procura de superar la grave crisis generada por 600 despidos en la actividad.

Según los voceros gremiales, el ministro Claudio Moroni celebró la determinación de las partes, a la que calificó como «madura», y reafirmó la necesidad de que sindicalistas y patrones acuerden mientras se discute un nuevo proyecto hidrocarburífero.

Aunque gremialistas y empresarios deberán sentarse ahora a pulir «los detalles» de ese plan de crisis, el puntapié inicial fue dado esta tarde en Trabajo, señalaron los voceros.

Moroni estuvo acompañado por el secretario de Trabajo, Marcelo Bellotti y, aunque no fue determinado el día del nuevo encuentro, se confirmó que será la semana próxima.

La cartera laboral ratificó esta tarde que las partes volvieron a reunirse hoy en el contexto del «diálogo social» para hallar «necesarias soluciones a los efectos del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 566/19, que arriesgó más de 600 empleos».

Además de instar a un acuerdo obrero-patronal y celebrar la elaboración de un plan de crisis que permita retrotraer la situación de las cesantías, Trabajo instó a las partes a hallar mecanismos para preservar los empleos y para no desarmar los equipos especializados.

Por la parte gremial asistieron Guillermo Pereyra, titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa; Ricardo Astrada y Tamara Pérez Balda, del Sindicato de Petróleo de Chubut, y Manuel Arévalo, de Jerárquicos.

En representación de la Federación de Cámaras de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) participaron Claudio Urcera, Edgardo Phielipp y Gonzalo Echegaray. También asistieron Marcelo Adelco, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF); Rodrigo Ramaccioti, de Pan American Energy; José Bejar de Tecpetrol; Federico Ozarán de Pluspetrol, y Walter Fernández, de Total Austral, según señalaron las fuentes.

El conflicto

La crisis petrolera se inició con el congelamiento de precios de combustibles y crudo local decretado por Mauricio Macri y Gustavo Lopetegui tras la contundente derrota electoral en las PASO de agosto de 2019. La medida buscó generar alivio inflacionario y adhesiones en las urnas, pero solo logró empantanar las perspectivas del sector. Aunque el año pasado marcó un récord de actividad en Vaca Muerta, las últimas decisiones de Macri sepultaron toda ilusión. Así fue que se congeló la producción de hidrocarburos y las empresas decidieron desde septiembre achicar costos laborales, suspendiendo y despidiendo personal. Hoy se cuentan 625 telegramas de despidos y unas 1.847 suspensiones o cesantías forzadas.

En este contexto, los sindicatos se declararon en estado de alerta y movilización. Para evitar un primer paro nacional, a fines de noviembre Trabajo dictó la conciliación obligatoria, que luego se extendió con el recambio de gobierno. Tras varias reuniones, los gremios lograron frenar las desvinculaciones, pero todavía no tienen certezas de qué pasará con los trabajadores en el futuro.

El presidente Alberto Fernández prometió a los empresarios una reforma de la ley de hidrocarburos, con mayores incentivos para la producción y les exigió sus aportes. El presidente de YPF, Guillermo Nielsen, prometió una ley para “blindar” las inversiones en Vaca Muerta y fomentar la nueva llegada de capitales internacionales. A la espera de las leyes, Pereyra y Arévalo solicitaron sin suerte conocer la letra chica de los textos de las normas. Confían en que esas herramientas puedan sacar del letargo a la actividad petrolera, pero exigen seguridades. Plantearon la posibilidad de sumar a esta reunión a representantes de las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, también involucradas en la cuestión petrolera. El neuquino Omar Gutiérrez, de gira por Madrid en busca de inversiones, había solicitado cara a cara los principales directivos que frenen los despidos por 90 días.

Otro foco de conflicto se desató en Comodoro Rivadavia, con un bloqueo por tiempo indeterminado de camioneros a la planta de tanques de combustibles de YPF. El Sindicato Camionero de Chubut que lidera Jorge Taboada exige a la estatal y a otras firmas que se termina de pagar el bono de $20.000 acordado por los Moyano en Buenos Aires. Pero además, Taboada alertó por despidos en la planta de arena chubutense de Dolavon. “Pretendemos que YPF consuma arena de Chubut para sostener la fuente de trabajo, tiene mucho consumo de Vaca Muerta”, se quejó, según reprodujo ADN.

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