Un árbitro le regaló sus zapatillas a un niño que jugaba con el calzado roto

La hermosa historia ocurrió durante un partido de la Neuquén Cup, el prestigioso torneo infantil que se disputa en la región, y su protagonista principal es Marcos Troncoso. El colegiado tiene 34 años y maneja un taxi. Llega, como buena parte del país, con lo justo a fin de mes y hace malabares para que a sus tres hijos no les falta nada. Se había comprado hace poco y con gran esfuerzo el calzado, pero inicialmente se lo prestó a un arquerito que jugaba con las zapatillas rotas y le impedían desenvolverse normalmente; y finalmente se las regaló.

“Los Cuervitos de Cipolletti jugaban con Independiente de Neuquén. El arquero sacó la primera vez e hizo un gesto de dolor. Me fijé y tenía la punta de las zapatillas agujereadas. Volvió a sacar y otra vez, cara de sufrimiento. El nene estaba incómodo. Entonces le ofrecí que se las cambie e inicialmente me dijo que no, evidentemente no tendría otras…”, comenzó con su relato este juez asistente de tan buenos sentimientos.

“No me quedé tranquilo si bien tenía que estar atento al partido. Llegó un momento que le pregunté cuanto calzaba, me respondió ‘entre 39 y 40’. Le dije probate las mías («unas Topper negras bastante nuevitas»), y a los 10 minutos del primer tiempo aproximadamente aceptó. En el entretiempo se lo comenté a mis compañeros y quedamos en que al final del encuentro se las regalaría”, continuó el línea radicado en Villa Regina, que viaja desde allí a Neuquén por amor al fútbol.

¿Cómo reaccionó el chiquito? “Se largó a llorar de la emoción, de la alegría. Y a mí se me puso la piel de gallina, imagínate. El estaba triste al principio porque acababan de perder por penales pero fue como un consuelo, se puso muy feliz cuando se las obsequié. Y a mí me quedó la satisfacción de que se fue contento, con eso alcanza y sobra”, agregó el gran Marcos, que hace un año comenzó a dirigir en torneos comerciales luego de colgar los botines.

“Ojo que es un arquerazo el pibe. Respetuoso, no habla, no se queja. Muy frío para los penales si bien le tocó perder”, destacó las condiciones del guardametas de Los Cuervitos.

Una vez que la página oficial del torneo difundió la noticia, el teléfono de Troncoso colapsó de tantos mensajes, saludos y felicitaciones. Pero para él nada cambió. Con la misma serenidad de siempre, reflexiona en el final. “Me tomó por sorpresa tanta repercusión. También la gente de Los Cuervitos me agradeció mucho. La verdad, no hay demasiados misterios. Lo material va y viene, eran unas simples zapatillas. Lo importante fue que el nene jugó mucho más cómodo el resto del partido”.

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