El eje Alberto-Ziliotto se profundiza (*)

A partir del gobierno de Sergio Ziliotto, La Pampa cambió el eje de sus relaciones políticas: llegada permanente a la Casa Rosada y buen vínculo con Provincia de Buenos Aires. En la semana se reafirmó esta relación con gestos y señales, cuando el gobierno pampeano salió a bancar al presidente Alberto Fernández frente al acto sedicioso de la Bonaerense y en la quita de un punto de la coparticipación a CABA para el rescate de PBA.

Cambio de vientos





Los planetas parecen alinearse para la actual gestión provincial. Los vínculos políticos de La Pampa con los distintos gobiernos cambiaron de sentido el 10 de diciembre pasado. Durante la administración de Carlos Verna la tensión fue permanente con Nación mientras estuvo el presidente Mauricio Macri.

Los lazos se estrecharon con la única provincia similar a la que gobernaba el peronismo pampeano: San Luis. El llamado Tratado del Caldén con Alberto Rodríguez Saá fue una señal política de las provincias que resistían al macrismo. Los dos gobernadores, que podían jactarse de su autonomía, se contaban entre los “duros” frente al gobierno nacional y su modelo económico.

Con el peronismo en Nación de la mano del presidente Alberto Fernández y la Provincia de Buenos Aires con Axel Kicillof cambió el eje geopolítico de la gestión pampeana. “Sergio tiene muy buena relación con los ministros de Alberto, todos atienden el teléfono, todos dan solución”, indica una fuente consultada de Casa de Gobierno.

Agendas que coinciden

Las relaciones se estrecharon durante la campaña de 2019 cuando Alberto y CFK eligieron La Pampa para su acto en reconocimiento al apoyo del gobernador Verna. La “agenda federal” de Fernández ayudó en esto. El presidente envió fondos adeudados para las jubilaciones provinciales, anunciaron obras como las de la reparación de las rutas nacionales que atraviesan la provincia y se está a la espera de los fondos para nuevas casas.

Hay temas de la gestión pampeana que se procesan en la agenda del presidente. Los ministros de Alberto tienen el mandato de atenderlo al gobernador pampeano, si bien no es al único. Nación también respaldó a La Pampa en el reclamo por la obra de Portezuelo del Viento frente a Mendoza.

Por su parte, el discurso del presidente en el que habló de la “descentralización industrial” fue visto con buenos ojos en la provincia y la decisión de declarar a la telefonía, a Internet y a la TV paga como «servicio público esencial» como una medida totalmente en línea con la política de la gestión actual.

El mismo eje se da con la provincia de Buenos Aires. Se piensa en una integración productivo económica, si bien en los papeles es complicado.

La relación entre Ziliotto y Kicillof es la mejor. El Compre Bonaerense fue una medida del mandatario que consultó con el pampeano sobre su implementación en la provincia. Kicillof quiere ingresar a la OFEPHI (la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos) con voz aunque no tenga votos, y cuenta con el aval de Ziliotto.

Por su parte, Ziliotto recibió el apoyo de Kicillof en la reunión de gobernadores del Coirco (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado) por Portezuelo del Viento. Por supuesto, y esto se debe aclarar llegado el momento, las relaciones con San Luis se mantienen y de hecho se han estrechado.

La “llave” de Alonso

Pero si este eje se va tejiendo entre las gestiones peronistas, también se fortalece desde otros espacios institucionales y políticos. Una de las pinzas es la Legislativa, con la llegada de María Luz Alonso como mano derecha de CFK en el Senado con el cargo formal de secretaria administrativa.

Su lugar es gravitante, tanto que el diario La Nación resaltó su lugar llamándola la “supersecretaria”. Luchy a secas, como se la menciona en el mundo político, se convirtió en “la llave” para acceder a determinados lugares de Nación para los que no pueden llegar, como funcionarios de segunda y tercera línea o intendentas e intendentes

Durante el gobierno de Verna la relación se fue estrechando entre vernismo y kirchnerismo (de hecho, Ziliotto y Alonso compartieron encuentros en el Congreso) y esto se afianzó con la alianza estratégica de ambos sectores en las elecciones provinciales y sobre todo nacionales de 2019. Esa relación seguramente se verá ratificada en la próxima conformación interna del PJ y en las listas legislativas para el Congreso en las elecciones de 2021.

La Pampa pasó de la resistencia a la integración con Nación. Ziliotto es parte de los gobernadores que respaldan a Alberto Fernández y está capitalizando a su vez los beneficios del nuevo eje peronista, mientras se afrontan duros momentos como los de una pandemia que parece interminable.

(*) Por Norberto Asquini (periodista e investigador)

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