La capataz de la municipalidad de General Acha, Norma Ortiz, fue echada por el intendente Abel Sabarots luego de que el domingo la Policía desbaratara una fiesta clandestina en una quinta de su propiedad.
En esa reunión ilegal había alrededor de 30 personas. En las imágenes que salieron a la luz claramente no se respetan el distanciamiento social, ni el uso del tapaboca.
El escándalo desembocó este lunes en la eyección de la funcionaria del cargo que ocupaba en la municipalidad. Luego de una reunión de gabinete, el intendente Abel Sabarots le pidió la renuncia, según reveló el portal Noticias del Sur online.
En el hecho tomó intervención la Fiscalía, que inició una causa a tres jóvenes presentes en la puerta por infracción a los artículos 205 y 239 del Código Penal. (Fuente: Diario Textual)