La foto de Diego brilla en las calles de Eduardo Castex

El mejor futbolista de todos los tiempos ya comenzó a convertirse en leyenda. Cuando se cerraron sus ojos, se desplegó el mito de un héroe de la pelota. La noticia conmocionó al mundo. Una persona me dijo: “pareciera que se nos murió un amigo o un pariente a todos”, y creo que tiene algo de cierto. Calles silenciosas, redes sociales con un tema único e imágenes diversas de todos los tiempos, desde Cebollita hasta la última que le sacaron en el country del Nordelta.

En Eduardo Castex, una pantalla gigante muestra una imagen icónica de “El Diego”, con la Copa del Mundo en México 1986. Y una sola frase: “Gracias, Diego”.





Esa imagen fue una de las tantas veces que el mundo se rindió a sus pies. “El más humano de los dioses”, estaba en su olimpo.

En lo suyo fue el mejor de los todos los tiempos, y aquellos que lo critican –y lo seguirán haciendo porque garpa- no tienen –y en algunos casos no tendrán- esa satisfacción.

“El Diego” hoy brilla e ilumina las calles castenses, como brilló en las canchas por donde pasó, como iluminó en cada sitio donde ingresó durante sus 60 años. El hombre que nació en un “barrio privado…de luz, de agua, de teléfono”, al que le cortaron las piernas, es el mismo que dijo que la pelota no se mancha.

Hoy se le escapó la tortuga, pero como no se le debe tener lastima a nadie, porque vivió a su manera, y aún vivo ya presagiaba que muerto tampoco encontraría paz.  “Me utilizan en vida y encontrarán el momento de hacerlo cuando esté muerto”, deslizó en algún momento.

 “Si me muero, quiero volver a nacer y quiero ser futbolista. Y quiero volver a ser Diego Armando Maradona. Soy un jugador que le ha dado alegría a la gente y con eso me basta y me sobra”, expresó –tiempo atrás- el 10.

Gracias, Diego.

Comentarios

Comentarios

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.