El jefe de Enfermería del Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR), Javier Piorno, obtuvo el alta médica después de una prolongada internación por la Covid 19. En octubre se contagió trabajando y vivió más de dos meses un proceso que, por momentos, puso su vida en serio riesgo.
Hoy fue dado de alta y en medio del emocionante reencuentro con su familia contó lo que fueron sus 52 días con asistencia respiratoria mecánica (respirador automático) en el CEAR, a cargo de la doctora Natalia Fernández; luego su paso por la terapia intensiva durante 12 días, la recuperación en sala de clínica médica, hasta llegar al alta y el conmocionante reencuentro con sus seres queridos.
“Mientras estuve con asistencia respiratoria mecánica fueron todos retrocesos, tuve dos paros cardíacos que fueron sorteados, y esto lo resalto porque fue gracias al excelente trabajo del personal de Salud Pública”, relató con crudeza.
“No es fácil sortear dos paros cardiorrespiratorios y quedar sin secuelas. Si bien me quedaron algunas consecuencias mínimas, son recuperables con la rehabilitación que voy a tener. Quiero resaltar la calidad de profesionales que tenemos en la Provincia, creo que a nivel nacional somos un lujo”, manifestó Piorno.
“SÉ CUANDO ME CONTAGIÉ”
El enfermero castense recordó que se contagió trabajando. “Sé cómo y cuándo me contagié, teniendo tomadas todas las medidas de precaución. Lo que hay que tener en cuenta es que (el coronavirus) no es un virus cualquiera, cuando está virulento ataca y ataca fuerte”, recordó.
“Estaba atendiendo –continuó relatando- un paciente y recuerdo cuando fue. Soy sano, deportista, no tenía ninguna enfermedad pre-existente. Me atacó, estuve muchos días con ventilación mecánica, perdí 30 kilos, y tengo 47 años. Es un virus que cuando ataca lo hace fuerte, hay que tenerle respeto y la gente tiene que aprender a tomar consciencia, si bien ha pasado mucha gente por un resfrío, cuando ataca pega fuerte”, continuó.
Entre lágrimas y cargado de emoción, Javier comparó su situación con un tema de Alejandro Lerner. “Es un volver a empezar” dijo. “Estar con la familia es otra cosa, por más que uno en el hospital estuvo bien la casa es otra cosa, están mis hijos, mi madre, mi familia, mi señora y acá estamos… rodeados de amor”, destacó.
«CAMPO DE BATALLA»
“Pronto estaremos en condiciones de volver al campo de batalla, porque realmente esto va a ser largo y hay que seguir dando batalla, más aquellos que vivimos la experiencia, tratando de generar la consciencia necesaria en quienes descreen de lo que es este virus”, finalizó.
El castense Javier Piorno quiso agradecer al gobernador Sergio Ziliotto; al vicegobernador, Mariano Fernández; al ministro de Salud, Mario Kohan, al subsecretario de Salud, Gustavo Vera; quienes no mandaron a saludar, sino que se ocuparon de manera personal de llamar y preocuparse por su estado de salud y evolución.














