La interna de Belgrano de Córdoba enfrentó a los pesos pesados del mundo empresarial y político

De un lado, Armando Pérez, el dirigente que llevó a Belgrano a Primera. Del otro, Luis Artime, uno de los máximos ídolos del club. Ambos disputarán este sábado 6 de febrero la conducción del «Celeste». La elección es casi de pueblo: en el padrón hay 13 mil socios habilitados para votar. Sin embargo, el mundo político y empresarial de Córdoba siguió de cerca la campaña en la que no faltaron asesores, encuestadores, punteros, trolls y un despliegue publicitario impactante. La magnitud de la inversión y de las expectativas se corresponde con los negocios que el fútbol genera.

Artime encabeza una lista con fuerte presencia empresarial: los tres vicepresidentes que lo acompañan son Ricardo Leiva, adscripto a la presidencia del poderoso Grupo Roggio; Antonio Mariano, líder de la cadena local de supermercados Mariano Max; y «Tori» Baistrocchi, importante jugador de los negocios del entretenimiento nocturno.





El 10 de septiembre de 2019, tres meses antes de dejar la intendencia, Ramón Mestre abrió su despacho para entregarle a Basitrocchi un premio «Jerónimo», el reconocimiento más importante de la Ciudad en honor a su fundador: Jerónimo Luis de Cabrera. En ese misma época, Baistricch estaba imputado por la muerte de Tania Abrile en una fiesta electrónica organizada por la productora de la que es socio.

Sin integrar la lista, pero con una carta de intención firmada, aparece Ángel Mario Elettore, exministro de Finanzas de Córdoba durante distintos gobiernos de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Su empresa, Trasus, responsable de distintos portales de gestión administrativa del Estado, se haría cargo (en caso de que gane Artime) de implementar portales de gestión administrativa del club, administrar los data set de los socios y asesorar en la conformación de un fondo fiduciario de garantía.

Con Elettore como estrella, Artime presentó su propuesta ante 150 empresarios, entre quienes se destacaron Alfredo Pagani (Arcor), los desarrollistas Marcelo Zidarich y Agustín Dahan, Ignacio Escuti (clínicas privadas), Nicolás Zarantorello (gerente de Forja) y Federico Ferral (con diversas empresas en el rubro alimentación).

En el plan original de Artime estaba el economista Nadín Argañaráz, también asesor del Gobierno provincial y exfuncionario de Mauricio Macri, pero quedó excluido tras un allanamiento en el que le secuestraron 500 mil dólares en su casa, en el marco de una causa federal. Un escándalo.

Tras un breve paso por la televisión después de colgar los botines, Artime se volvió empresario en el rubro de los seguros. Armando Pérez, en cambio, lo es desde toda su vida: su nave insignia es Tsu Cosméticos, empresa que entró en concurso preventivo en 2019. A Pérez, con Mauricio Macri, le fue mal en los negocios y en el fútbol. En 2017, Pérez y su socio Santos Biasatti abandonaron el gerenciamiento del teatro Regina. En la misma época, por pedido de Macri, encabezó la AFA. Todo pérdida para Pérez, quien no dejó de viajar nunca en su avión privado.

El principal apoyo empresario que cuenta Pérez es el de Euclides «Tati» Bugliotti, el poderoso desarrollista. A él le responde Hernán Pérez Scolari, abogado de Bugliotti en el Grupo Dinosaurio, primer vocal en la lista de Pérez. El apoyo de Bugliotti no es testimonial: prometió que si gana Pérez le cedería a Belgrano la explotación de «Orfeo Park» un campo preparado para espectáculos al aire libre en Salsipuedes, que es parte de un mega complejo que posee el empresario. Allí hay un hotel en el que concentró la Selección.

«El hotel, la cancha y todo lo que está aquí (en el complejo Orfeo de Salsipuedes) siempre está a disposición del club. Pero la idea es que se pueda explotar en beneficio del club las 80 hectáreas que tenemos. Hay un escenario montado, está iluminado y hasta se pueden colocar 4.500 butacas que tenemos», dijo Bugliotti en su apoyo a Pérez. Además, prometió beneficios en sus supermercados y tiendas de ropa para los socios de Belgrano, siempre que Pérez gane. Así de clientelar.

Entre los vocales de Artime aparecen más empresarios: Diego Merlino, uno de los propietarios de una tradicional fábrica de mosaicos, el desarrollista Héctor Gennaro, el cementero Pablo Siciliano y el gerente de Arcor Claudio Giomi.

La disputa entre Artime y Pérez se remonta a 15 años atrás, cuando el último se hizo cargo del gerenciamiento del club, que estaba acuciado por las deudas: él dice que debió pagarle a Artime 1 millón de dólares para levantar el pedido de quiebra. El ídolo jamás respondió si eso fue cierto o si forma parte de los mitos del club más politizado de Córdoba: Belgrano. 

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