Los salarios apuntan a una caída de 27% en cuatro años

El Indec publicó el Índice de Salarios de febrero. El año arrancó con un virtual empate pero, en base a paritarias en torno al 35% e inflación proyectada de 45%, se estima que en términos reales caerá por cuarto año consecutivo: tendrá impacto en el consumo y la actividad. 

El salario real anotó un repunte parcial de 0,7% en febrero. En el primer trimestre viene mostrando un virtual empate contra la inflación. Eso sí: para la totalidad del 2021, con paritarias en torno al 35% y una inflación esperada de 45%, se proyecta la cuarta caída anual consecutiva, que sería de 7% real. Un golpe duro para una recuperación del PBI, que en marzo habría alcanzado los niveles de la prepandemia. De concretarse la cuarta contracción proyectada, en diciembre los salarios se habrán achicado 27% real en cuatro años.





Una de las claves del programa oficial electoral para el rebote económico del 2021 era que el salario real quebrara la racha de tres años consecutivos de caídas. Lo que va del año muestra un virtual empate pero las proyecciones son negativas. La inflación metió la cola. En el primer bimestre, según el Índice de Salarios publicado por el Indec, acumuló una caída de 0,1% real. Si se toma el dato del Ripte, en cambio, que solo muestra la dinámica de los asalariados estables, entre enero y marzo anotó una mejora de 0,3%. Un virtual empate que, con una inflación de 45% se transfomará en la cuarta caída al hilo.

Desde la consultora LCG estimaron: “En términos anuales esperamos que los salarios reales vuelvan a perder este año y asesten su cuarta caída consecutiva. Aunque el cierre de paritarias podrá traer algo de alivio para el poder adquisitivo de los trabajadores, los acuerdos se concentran entre el 30% y el 35% anual, por encima de la pauta de inflación establecida en el Presupuesto, de 29% interanual, pero por debajo de la inflación esperada para este año. De confirmarse nuestra proyección, con salarios creciendo al 35% anual e inflación al 45%, la pérdida acumulada alcanzaría el 27% en los últimos 4 años”.

Sobre el impacto de semejante baja potencial de los salarios (6,9% real) en la actividad económica, el director de la consultora, Guido Lorenzo, dijo: “El PBI va a crecer, por la base de comparación, pero no se va a sentir en la calle. Al comparar los niveles de actividad de diciembre del 2021 contra los del cierre del 2020, va a haber un empate o va a estar abajo, marginalmente. El crecimiento estadístico del PBI va a ser de 4% o 5%. Pero es anémico, no alcanza siquiera para recuperar lo perdido en 2020 y menos para alcanzar el pico del 2017”.

El 2020 dejó un arrastre estadístico positivo. Eso ocurre cuando sobre el final del año hay una mejora notoria: diciembre termina con un nivel de actividad superior al del promedio del año, que fue catastrófico por la pandemia. Desde ese nivel, resulta impensable que se vuelva a registrar una caída en el promedio del 2021 contra el promedio del 2020.

El arrastre que dejó el tercer trimestre del 2020 fue de 4,9%. Es decir que si en el año la variación es de 0%, entre un diciembre y el otro, el PBI crecerá 4,9%, por razones meramente estadísticas. Para que la mejora de la actividad supere ese número y alcance la proyección de un crecimiento de 6,7%, tal como el que mostró el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el BCRA entre analistas y bancos de la city, el consumo deberá seguir traccionando, al menos con cierta lentitud, como lo venía haciendo hasta ahora.

El principio del 2021 no fue negativo en ese sentido. Luego de la mejora de 4,3% desestacionalizada, tal como publicó el Indec a través del cálculo de la Dirección de Cuentas Nacionales, en marzo se registró la primera mejora desestacionalizada del indicador de ventas minoristas de CAME, estimado por la consultora PxQ: una suba de 0,6%, luego de un año de puras caídas. Además, la recaudación de IVA marcó una mejora de 2,1%, según el mismo indicador, lo que dio cuenta de que el consumo de febrero superó al de enero.

De la misma forma, en marzo la actividad económica volvió a crecer en marzo, luego de un tropezón en febrero, ocasionado por las típicas paradas de planta del verano. El dato oficial de marzo todavía no está pero se descuenta una mejora. Según el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA), los niveles de marzo del 2021, con un nuevo crecimiento de 1,2% desestacionalizado, ya superaron a los de febrero del 2020, es decir que ya se recuperó todo lo perdido durante lo peor de la pandemia.

Cabe esperar, sin embargo, que el Emae del Indec aun quede algo por debajo, ya que el indicador de ITE-FGA terminó febrero apenas 1,1% por debajo de febrero del 2020, mientras que el Emae llega 2,4% abajo.

Pese a la dinámica inflacionaria que mantuvo un piso alto en el último semestre, en febrero el salario anotó una buena mejora en términos reales: creció 0,7%, de la mano de una suba de 4,3% nominal, número algo por encima del 3,6% que marcó la inflación. Así revirtió la cída que había registrado en enero y el primer bimestre terminó con una baja de apenas 0,1%.

Los números fueron publicados por el Indec a través del informe del Índice de Salarios, correspondiente a febrero, que muestra las variaciones nominales de los ingresos fijos de los trabajadores. Al deflactar esos datos por la inflación publicada por el propio Indec para los primeros dos meses del año se obtiene la mejora de 0,7% en febrero y la caída de 0,1% en el total del bimestre. Cabe destacar que en enero el salario había sufrido una baja idéntica, de 0,7%. Pero que la mejora de febrero se da, entonces, sobre una base menor.

En febrero, la mejora fue traccionada por el salario registrado privado, que anotó una mejora de 5,1% nominal, es decir un salto de 1,4% en términos reales. En lo que va del año crecieron 1,5% real. Los salarios públicos, por su parte, tuvieron una suba menor, de apenas 0,2% real, tras un alza de 3,8% nominal. Los que más pierden, en lo que va del año, son los no registrados, con una caída de 2,2% real.

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