Victorica: Condenados por encerrar y agredir a un motociclista

El juez de control de Victorica, Carlos Roberto Espínola, condenó a Nicolás Viglino a una pena única de tres años de prisión de cumplimiento efectivo, por registrar antecedentes penales, y a Juan Alberto Gatica a un año de prisión en suspenso, como coautores del delito de lesiones graves.

El caso se resolvió a través de un juicio abreviado convenido entre la fiscala de esa localidad, Alejandra Moyano González, la defensora oficial Mariana Elizabet Zabala, el defensor particular Boris Vlasich y ambos imputados.





El hecho investigado ocurrió el 20 de septiembre del año pasado a la madrugada, en Victorica, cuando un motociclista se dirigía a buscar a su hija. Gatica se le puso a la par mientras conducía su Suzuki Fun, lo encerró y lo obligó a bajarse. Él y Viglino discutieron con la víctima y luego lo agredieron, provocándole la fractura de la mandíbula y de la falange de un dedo del pie izquierdo y laceraciones en la cara.

¿Por qué actuaron así? De acuerdo al fallo de Espínola, cuando los imputados se bajaron del vehículo “comenzaron a decirle de manera exaltada (a la víctima), ¿vos sos milico, no’? Vimos la moto parada en la comisaría. Vos sos  buchón, vos mes estás espiando, te voy a cargar a tiros”.

Cuando el damnificado intentó explicarles que estaban equivocados, empezó una discusión y le siguieron manifestando: “te  vamos a cagar a palos, vos sos un viejo de mierda y nosotros somos jóvenes”. En ese momento el agresor “de tez blanca” lo encaró como para agredirlo y el hombre reaccionó arrojándole su casco. Entonces los acusados –continuó el juez describiendo en la sentencia– siguieron agrediéndolo físicamente y uno de ellos le sacó la llave de la moto, la arrojó lejos y a su vez le tiraron el vehículo al piso.

Para que le devolvieran la llave, la víctima golpeó el vidrio del Suzuki Fun. Los imputados volvieron a bajarse para golpearlo otra vez. En esa ocasión, el de “tez morocha” le dio con el casco, mientras el otro también le pegó. Como consecuencia de ello, la víctima cayó al piso y la golpiza no paró hasta que algunos vecinos salieron a defenderlo.

Viglino, un empleado de 23 años, ya había sido condenado el 13 de agosto de 2018, por el juez de audiencia santarroseño Andrés Olié, a dos años de prisión de ejecución condicional, por lesiones leves, en concurso real con lesiones leves agravadas por el vínculo de pareja preexistente; en concurso real con violación de domicilio, lesiones leves (dos hechos) hurto simple y desobediencia judicial en dos ocasiones.

Por ello si bien las partes acordaron que por este nuevo hecho recibiera un año de prisión efectiva, le solicitaron a Espínola que revocara la condicionalidad de aquella pena y unificará ambas en una pena única de tres años de prisión de cumplimiento efectivo.

Gatica, un jornalero de 23 años, al no tener antecedentes registrables, recibió un año en suspenso por las lesiones graves y dos años de cumplimiento de reglas de conducta (fijar residencia, no ausentarse de su domicilio sin informar al Juzgado de Ejecución Penal y someterse al cuidado de

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