Por el cierre de la fase de grupos de la Copa América, la Selección Argentina venció por 4-1 a su par de Bolivia -ya eliminada- en el Arena Pantanal de Cuiabá.
El equipo de Lionel Scaloni, que necesitaba ganar para asegurarse el primer lugar de su zona y enfrentar a Ecuador en cuartos de final, confirmó su liderazgo desde los seis minutos, cuando abrió el marcador. El 1-0 lo anotó Alejandro «Papu» Gómez con un notable zurdazo, luego de una jugada que profundizó Ángel Correa agregándole vértigo en la medialuna del área y tras una asistencia de Lionel Messi.
El segundo gol de los conducidos por Scaloni llegó de penal, tras una falta sobre el «Papu» Gómez. Messi, quien se adueña esta noche de la marca antes compartida con Javier Mascherano de más partidos jugados con la camiseta de la Selección (148), fue quien puso el 2-0 a los 32 minutos.
El 3-0 fue algo así como una hermosa metáfora futbolera de la amistad que une a Messi con Sergio Agüero, un golazo que llegó a cuatro minutos del final del primer tiempo. Desde Barcelona seguramente se habrán emocionado con una jugada que motiva a ilusionarse con el futuro que los espera juntos en el equipo culé. Lo cierto es que sobre el Arena Pantanal, el «Kun» le entregó al capitán argentino el pase perfecto: pinchó la pelota en profundidad para habilitar a Messi, que se escapó entre los centrales en soledad y definió por arriba de Carlos Lampe, con la cara interna. Y, enseguida, claro, apenas la sonrisa se le dibujó en la cara, giró y fue abrazar a su gran amigo, próximo socio blaugrana.
Lautaro Martínez ingresó en la segunda parte y logró reencontrase con el gol: a los 64 minutos, fue quien puso el 4-1 para el conjunto de Scaloni. Antes de su grito, Bolivia -que tuvo en Lampe a su figura, evitando una goleada mayor- había logrado descontar gracias a un tanto de Erwin Saavedra, en una de sus pocas llegadas al arco que esta vez custodió Franco Armani.