En el Gobierno afirman que ya se cerró el acuerdo con el FMI

Las partes estiman que con la soja, Vaca Muerta, la minería y el sector automotriz, se van a generar los dólares necesarios para cumplir con la financiación a diez años que impone el organismo.

Se logró cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Ese es el rumor que este martes circuló en los despachos más importantes del gabinete nacional. El broche final del entendimiento se lo adjudican a Martín Guzman o Sergio Massa depende en que espacio se referencie el funcionario interpelado.





Dirigentes cercanos al presidente de la Cámara de Diputados afirman que fue Massa quien destrabó el apoyo de Estados Unidos en una reunión reservada con el segundo del organismo, Geoffrey Okamoto y funcionarios de peso del Tesoro norteamericano. Esto sucedió hace un par de meses cuando Guzman aún no había sido recibido por la titular Janet Yellen.

En cambio desde el Palacio de Hacienda argumentan que sin los números que llevó el viceministro de economía, Fernando Morra, a Washington a comienzo de mes, nada hubiese prosperado. Según los cercanos a Guzman fue ahí cuando se selló el acuerdo. 

Morra viajó a Washington para mostrarle al FMI de donde iba a sacar los dólares para poder cumplir con lo estipulado en un programa de facilidades extendidas (EFE), formato que contendría al nuevo acuerdo. Este programa pauta un plazo de refinanciación a 10 años, con los primeros cuatro de gracia. Incluye la eliminación de punitorios y sobretasas, y suma la novedad que reglamenta que si el Fondo modifica sus estatutos y habilita re financiaciones de mayor plazo, este se extendería automáticamente. La meta fiscal consensuada entre las partes es llegar al déficit cero para el año 2025.

Como consta en el excel presentado ante el acreedor, los sectores que van a generar las divisas para pagarle al fondo son esencialmente cuatro: soja, vaca muerta, minería y el sector automotriz.

«Trabajamos a destajo en el armado de las fichas sectoriales, había que dibujar los números para sostener la proyección del crecimiento exponencial de las exportaciones. Hoy, excepto alimentos y bebidas, todas las ramas industriales son deficitarias en términos de divisas. Chupan más dólares que los que tiran», afirmó a LPO un técnico que trabajó en la parte técnica del acuerdo.

Difícil creer que lo que deduce un técnico lo ignore el fondo. Con lo cual resulta lógico suponer que la vista gorda ante las posibilidades reales de pago sea un mea culpa por el fenomenal préstamo, el más abultado de la historia, otorgado por el organismo que según el actual Gobierno estuvo destinado a sostener la reelección de Mauricio Macri, por presión directa del entonces presidente Trump.

En todo caso, mas allá del excel, contar con los recursos necesarios para la capacidad real de pago, será problema del próximo gobierno.

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