José «El Correntino» Maidana, quedó detenido con prisión preventiva acusado de diez hechos de estafas por un total de 184 millones de pesos. El imputado se presentó en sede fiscal y por la mañana, el juez de control, Heber Pregno, le formalizó la Investigación.
Maidana tenía pedido de captura de hacía varios días, y está sospechado en el marco de la causa que se sigue por las múltiples estafas contra la firma GAEC S.R.L.
Durante la semana, había quedado detenido con arresto domiciliario, el conocido abogado piquense, Eduardo Mandrini.
Ayer a la mañana, Pregno le dictó la prisión preventiva hasta el 12 de diciembre a Maidana, quien está acusado de una decena de estafas.
Tanto Maidana como Mandrini, fueron señalados como los organizadores de la megaestafa que perpetró la firma y que dejó damnificados en siete provincias argentinas, por 184 millones de pesos.
La firma, que compraba hacienda y mercadería con cheques sin fondos que no podían ser cobrados, tiene denuncias las provincias de Tucumán, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y San Luis. Previo a las detenciones de Maidana y Mandrini, ya habían quedado detenidos los hermanos Ismael y Damián Dada, y Ezequiel Ponce.
Estafas
La empresa está acusada de haber cometido diferentes estafas en La Pampa, que damnificaron a productores y comerciantes de distintas localidades.
La causa se inició luego de las primeras denuncias de diciembre del año pasado, y a partir del trabajo de la Brigada de Investigaciones, a cargo de la comisaria Vanina Fileni, se logró la detención de cinco miembros de la banda, entre ellos, los dos ideólogos.
En el caso de Maidana y Mandrini, están acusados como coautores de «diez hechos de estafas» que en la provincia provocaron un perjuicio patrimonial de 24 millones de pesos, y a nivel nacional, la maniobra asciende a 184 millones.
Según explicó Armando Agüero, el fiscal a cargo de la causa, Maidana es el dueño de la estancia «La Criolla, ubicada entre Pichi Huinca y La Maruja», a la que llevaban la hacienda que compraban con cheques sin fondos. Desde allí, los animales se mandaban en pocos días a los frigoríficos.
En el caso de Mandrini, fue el dueño de GAEC durante muchos años, e «hizo una simulación de venta de la sociedad a un prestanombre (Ponce)», a quien se le pagaba una suma de 30 mil pesos semanales, para que firmara la documentación. El mismo papel que Ponce, tenían los hermanos Dada.