miércoles 17, julio, 2024, Eduardo Castex, La Pampa

Habló Ziliotto: segundo tiempo, el camino marcado y los francotiradores (*)

Quienes están al frente de cada gobierno ofrecieron durante la semana su discurso para inaugurar los años legislativos. Esos actos de inicio de año son importantes para el mundo político porque las y los jefes de estado hacen un balance de su gestión y prometen futuro. Desde el presidente hasta las y los intendentes. Sus palabras marcan además el rumbo de cada gestión frente a la sociedad.





El de este año fue importante además porque las actuales gestiones transitan por su tercer año y ya están jugando el segundo tiempo en su mandato, la mayoría pensando en su reelección. Ese es el marco para analizar el discurso del gobernador Sergio Ziliotto y de las y los intendentes.

El estilo del mandatario ya lo conocemos. Medido para hablar, sin estridencias, sin pirotecnia verbal. Pero eso no significa que sus palabras carezcan de contenido.

El discurso marcó la agenda de la segunda parte de su gobierno. Estamos ante los tiempos de la pospandemia y son otras las preocupaciones propias y de la gente. Ahora es el tiempo de mostrar gestión. Qué se está haciendo. Si hacemos un análisis de su mensaje, entre las palabras más mencionadas estuvieron economía, trabajo, producción y construcción.

El mismo sentido tuvieron los discursos del intendente de Santa Rosa, Luciano Di Nápoli, y la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso. Mucho dato.

Contenido político

Esto no significó que el discurso de Ziliotto careciera de peso político. No se extendió demasiado, pero quedó claro. Habló de la “deuda irracional que contrajo el gobierno de Mauricio Macri, un endeudamiento ruinoso y con un perfil de vencimientos totalmente incumplible”.

Del acuerdo con el FMI “posible, no un buen acuerdo. Nunca un acuerdo con el FMI será bueno”. Y que “nuevamente, será el peronismo quien deba hacerse cargo de los desastres económicos que provoca la derecha en el gobierno”. Ziliotto marcó el acompañamiento que tiene por parte del gobierno nacional. En los intendentes, sin embargo, no hubo referencias a la situación política que soslayaron. No se hizo mención al gobierno nacional. Ni se mencionó al presidente.

Los mensajes intentaron mostrar que en La Pampa el peronismo hace y sigue gestionando, a pesar de los problemas nacionales. Las diferencias en el Frente de Todos como coalición de gobierno, la crisis económica de la que se intenta salir y los problemas de gestión del presidente entorpecen al PJ pampeano. Las gestiones locales quieren despegarse de los problemas que llegan desde afuera y les son ajenos, aunque las condicionen.

El de Ziliotto también fue un discurso con un trasfondo ideológico. La segunda palabra más mencionada fue Estado. Sobre todo la referencia al rol del Estado desde la concepción del peronismo. “El desafío será salir adelante expandiendo la economía, no achicándola. Y desde La Pampa vamos a sumarnos a esa tarea. Fieles a ello, desde el comienzo de nuestra gestión, la producción y la generación de fuentes laborales han sido nuestra gran meta”, afirmó.

Ziliotto quiso dejar algo en claro: se mantendrá el rumbo en los dos años que quedan. No fue un discurso de relanzamiento, sino de continuidad. El papel que juega el peronismo afrontando la crisis y el rol del Estado como motor de la recuperación.

Dos cuestiones más. No hubo referencias a la posibilidad de la reelección, en ninguno de los tres discursos, que se obvió ante el malhumor actual de la sociedad. Solo se quiso destacar la gestión presente. La otra es que fueron discursos de consensos. No hubo confrontación con la oposición provincial.

Francotiradores

Por supuesto, si desde cada gestión se quiere mostrar el camino hacia 2023, la oposición también se está preparando. Y muestra que está afilada. Es el momento de posicionarse y lo hace desde la confrontación. Discursiva o en los hechos. Frente a los mensajes de quienes gobiernan, los francotiradores de la oposición apuntaron sus palabras para marcar diferencias.

Desde el PRO se tildó al discurso de Ziliotto de hablar de un crecimiento que no observan y quisieron pegarlo al del presidente, cuando no tuvo el mismo tono. Desde la UCR se marcaron las cosas positivas de la gestión, pero se habló que no hubo ninguna autocrítica en lo que se hizo en los dos últimos años. En Santa Rosa se dijo que el mensaje de Di Nápoli fue “light” y al día siguiente se lo denunció penalmente por el retraso en las rendiciones de cuentas. Aquí ya no hay una cuestión discursiva, sino concreta. En General Pico la oposición dijo que Alonso se apropió de algunos proyectos presentados por ellos.

No se dijo nada que no estuviera en la lógica de la oposición que cuestiona al oficialismo. Pero esta vez apuntando la mira hacia 2023.

(*) Por Norberto G. Asquini (periodista e investigador)

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