Laura Ramborger, directora general de Planificación y Evaluación de Políticas Sociales y la directora de Prevención y Asistencia de la Violencia Familiar, Claudia Santiago, anunciaron las capacitaciones enmarcadas en la Ley Micaela para agentes y personal del Plan Pro Vida, que implementa el ministerio de Desarrollo Social de La Pampa. La jornada tendrá alcance en los 80 municipios y comisiones de fomento de La Pampa.
“La Ley Micaela promueve la capacitación en perspectiva y cuestiones de género para todas las personas que trabajamos en el Estado y dentro de los tres Poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial y a la cual adhiere la provincia de La Pampa. Es por eso que en este marco y siguiendo con las cuestiones de buenos tratos que promueve el programa Pro Vida, es que convocamos a aquellas personas que trabajan desde el nivel local desde los distintos municipios a que realicen la capacitación”, informó Ramborger.
La funcionaria indicó que el objetivo es que todas las personas que se desempeñan “en cualquiera de los 11 programas que conforman el Plan, puedan capacitarse desde una plataforma amigable pensada desde y por el Ministerio de Desarrollo Social, donde nos de herramientas para poder trabajar mejor y podamos estar muy atentos a las cuestiones que suceden con niños, niñas, adolescentes, personas mayores, jóvenes y la población en general dentro del Pro Vida”, concluyó.
PROGRAMAS FAMILIARES
Claudia Santiago se refirió al objetivo de la Ley Micaela, e indicó que “es una oportunidad importante que tenemos en función de seguir instando la formación de todo el personal que trabaja en el Plan Pro Vida”.
“Significa desnaturalizar prácticas todo el tiempo, revisarnos y reflexionar con conductas que tenemos incorporadas en nuestra cotidianidad en el ámbito laboral, familiar y recreativo. El Plan Pro Vida es un momento específico porque justamente convoca a toda la familia de cada uno de los municipios de la Provincia”, dijo.
En cuanto a la forma de aplicación de la capacitación en los agentes dijo que será “en función a esto se quiere relacionar y pensar en diferentes estrategias, modalidades y prácticas o juegos que instan a poner en situación a cada uno de nosotros y nosotras”.
“Implementar la Ley Micaela en un plan como es Pro Vida, significa trabajar con una población muy variada en los 80 municipios de toda la Provincia con un significativo número de agentes que van a replicar con cada una de las familias que participan, por eso es un momento muy valioso para cada uno de los integrantes, profesionales y áreas de nuestro Ministerio de Desarrollo Social”, concluyó.