Cristina Fernández de Kirchner reclamó este jueves, a través de sus abogados, que la Cámara Federal porteña secuestre los teléfonos celulares de las dos asistentes del diputado del PRO, Gerardo Milman, en la causa por el atentado en su contra.
«No estamos pidiendo la detención de Milman, estamos pidiendo que secuestren los celulares», para «que se proceda a investigar esta línea con contundencia», sostuvo uno de los abogados de la querella, Marcos Aldazábal en declaraciones a la prensa hoy.
Ante los jueces Pablo Bertuzzi, Mariano Llorens y Leopoldo Bruglia los abogados reclamaron en una audiencia presencial que se revoque la decisión de Capuchetti de no ordenar el secuestro para someter a una pericia los celulares de las dos asistentes de Milman.
En la audiencia, que comenzó pasadas las 10 y se extendió por media hora, estuvieron presentes Bertuzzi y Llorens, mientras que Bruglia siguió sus alternativas por videoconferencia.
A su turno, el otro representante de la Vicepresidenta, el abogado José Manuel Ubeira, denunció ante los jueces de la sala I del Tribunal de Apelaciones que se busca instalar con hechos como la liberación de los integrantes de Revolución Federal resuelta en otro expediente, que «este no es un crimen político», algo que «claramente le resta entidad» y que «el mensaje dado a la sociedad» es que «matar a Cristina, a sus hijos o a su entorno no tiene costo».
«Es imposible avanzar en esta causa sino queremos meter los pies en la política», agregó el abogado y remarcó que «todo lo que apunta a la derecha del PRO es borrado».