Raul Ciminelli, el jefe de la barrabrava de Vélez, se impacientó porque el tren que realiza recorridos costeros para niños estaba detenido para que ascendieran los pasajeros, y golpeó a un adolescente de 16 años vestido de Spiderman.
Mientras transitaba por la calle 110 en la esquina con la arteria 4, debió detenerse porque delante tenía a un típico trencito de la alegría cargando chicos para llevarlos de paseo. Le pidió al animador, un adolescente de 16 años vestido de Spiderman llamado Gerónimo, que se apure o corra el trencito. La explicación de que estaban subiendo niños de corta edad no lo conmovió y empezó a golpearlo provocándole hematomas, cortes y luxaciones.
Una vez cumplida la faena se fue de ahí y tres cuadras más tarde había un turista de apellido Martínez que estaba intentando estacionar y como no lo logró en el primer intento y se demoró, Raulo decidió ayudarlo de una forma extraña, golpeándolo y cuando un trapito intentó interceder, también recibió un golpe, según informa el periodista Gustavo Grabia.
Justo en ese momento pasaba un móvil policial que intervino, lo redujo y le hizo el control de alcoholemia que dio positivo con 1,34 gramos de alcohol en sangre y le dio intervención a la fiscal Verónica Zambroni, la misma que intervino en el caso Fernando Báez Sosa, quien determinó que se lo aprehenda por el delito de lesiones leves.