La casa de la familia de Emerenciano Sena en la ciudad de Resistencia, Chaco, estuvo siendo inspeccionada por agentes de Gendarmería Nacional que arribaron a la vivienda con un georadar. Restos de una mochila quemada fueron encontrados, en la que se presume que fue la escena primaria del crimen de Cecilia Stzyzowski, donde además se secuestraron teléfonos celulares y cuchillas para faenar animales.
También estaba previsto que los gendarmes trabajen con el georadar en la calle que fue recientemente pavimentada en el barrio de Emerenciano luego de la desaparición de Cecilia, y donde se sospecha que podrían haber enterrados restos de la joven que fue vista por última vez con vida el pasado 2 de junio.
En la casa de Emerenciano Sena es donde los fiscales a cargo de la investigación creen que mataron a Cecilia.
La pericia en la calle pavimentada fue solicitada por el Equipo Fiscal Especial (EFE), tras la declaración del encargado de planificar la obra, quien confirmó que la misma se llevó adelante entre el 3 y 6 de junio y que tenía la aprobación de la Dirección de Vialidad de Resistencia.
De acuerdo con la denuncia realizada por los vecinos de la zona, la obra se finalizó durante la madrugada, horario poco habitual para ese tipo de trabajos.
Las fuentes explicaron que el primer lugar en el que fue utilizado el georradar fue el patio de la vivienda, pero luego los peritos se trasladaron por cada uno de loa ambientes de la vivienda. «Precisamente en ese patio fueron hallados restos de una mochila quemada que inmediatamente fue resguardada», dijo una fuente judicial con acceso al expediente.
Además, en uno de los ambientes fueron hallados teléfonos celulares y cuchillas para faenar animales. Los investigadores aseguraron que ninguno de estos elementos habían sido hallados en el primero de los allanamientos que se habían efectuado en la casa de los Sena apenas iniciada la pesquisa.
«Las cuchillas serán ahora peritadas para intentar determinar si se encuentran restos orgánicos para poder establecer si pertenecen a una persona y, en ese caso, si son de Cecilia», explicó.
También participaron del procedimiento ocho expertos de la Unidad de Criminalística de la Agrupación Chaco que Gendarmería tiene en la provincia y hasta un can adiestrado en la búsqueda de restos humanos que también fue traído directamente desde Buenos Aires.
«Todos los peritos de Gendarmería están trabajando en conjunto con el Gabinete científico del Poder Judicial de la Provincia del Chaco», dijo el investigador consultado.
Fuentes de la investigación aseguraron que, tras el operativo que se realizó en la casa de Santa María de Oro 1460, los peritos de Gendarmería se trasladaron al barrio Emerenciano, para trabajar específicamente sobre menos de cien metros de la calle José María Paz que fue pavimentada tras la desaparición de Cecilia y que, una de las hipótesis, es que los asesinos pudieron haber esparcido los restos debajo del asfalto.
Las sospechas sobre esa calle asfaltada surgió a raíz del testimonio de vecinos que señalaron a los investigadores que ese trabajo de pavimentación fue realizado durante la madrugada, un horario inhabitual para ese tipo de procedimientos.