Los pronósticos meteorológicos se confirmaron y se están registrando intensas lluvias en la cuenca alta del río Colorado, provocando un aumento significativo de sus caudales. Desde el Coirco se informó que se está trabajando con “medidas de alerta”.
La información de las estaciones hidrométricas y meteorológicas de las cuencas de los ríos Grande, Barrancas y Colorado indican que se están registrando las lluvias pronosticadas, tal como se informó horas atrás.
Esto generó un aumento muy significativo de los caudales de los ríos, que no tiene antecedentes en los últimos años en la cuenca.
En Buta Ranquil, en el inicio del río Colorado, se pasó de registrar una altura de 1,28m el jueves 22, a 3,13m en el mediodía de este domingo.
En términos de caudales, entre estas fechas, el río pasó de 45 m 3 /s a 440 m 3 /s. Es decir, un aumento de casi 10 veces respecto del caudal promedio de los últimos meses.
Este panorama puede ser agravado por la onda de crecida del río Grande, que aún no ha llegado en su plenitud a Buta Ranquil, y se espera que, de solaparse con la del Barrancas, provocará un aumento aún más pronunciado en la altura del Colorado. “Es probable que se produzcan desbordes en algunos puntos de la cuenca”, advirtieron.
PREVENCIÓN
Los tiempos de traslado de onda desde Buta Ranquil a Rincón de los Sauces y Puente Dique, para estos caudales de 400 a 500 m³/s, son del orden de 15 y 48 horas, respectivamente.
Dado que el fenómeno no está estabilizado, se espera que los tiempos puedan ser mayores, aunque pueden disminuir en caso de ocurrir lluvias en el tramo.
Ante este panorama se están extremando las medidas de precaución a través de las jurisdicciones provinciales.
“Se aconseja a los habitantes y trabajadores de las zonas ribereñas despejar las zonas aledañas al cauce de los ríos para evitar situaciones de riesgo, y no realizar ningún tipo de actividad en las aguas del Colorado hasta nuevo aviso”, alertaron.
Desde COIRCO se conformó un equipo técnico, integrado por las cinco provincias de la cuenca y la Nación, que seguirá en forma constante la evolución de la situación del tiempo y del estado de los ríos mientras duren las actuales condiciones climáticas, por si surgieran eventuales contingencias que atender.