Un militar de 38 años fue condenado hoy a seis meses de prisión efectiva por violencia de género, ya que le pegó y denigró a su expareja después que ella publicara una imagen en las redes sociales.
La sentencia fue dictada por la jueza de control de General Acha, Laura Moscoso Mendieta, al homologar un acuerdo de juicio abreviado presentado en forma conjunta por la fiscala Paula Soledad Duscher, el defensor oficial Claudio Martínez Sabio y el imputado, Rubén Darío Feve, quien admitió la autoría del hecho y tiene antecedentes penales registrables.
¿Qué pasó? El militar, de 38 años, le reclamó a la víctima “por una imagen que la denunciante había publicado en las redes sociales” (una foto de ella). La mujer le dijo que no era de su incumbencia lo que hacía con sus redes y con su vida y se fue al dormitorio para evitar una discusión.
Feve continuó denigrándola como mujer y la víctima insistió para que se fuera. “No me voy a ir de mi casa porque yo pago el alquiler, vos no servís para nada…”, le respondió. En ese momento comenzaron a “discutir fuertemente” y el acusado la agredió físicamente, “tomándola del cabello, tirándola al suelo y propinándole una bofetada en el rostro”. La damnificada sufrió escoriaciones en la rodilla y la mano derecha y refirió dolores en ambos hombros y en la región dorsal.
Por eso las partes convinieron, y Moscoso Mendieta avaló –en los abreviados los jueces y juezas no pueden imponer penas más severas que las requeridas por el Ministerio Público Fiscal– que el agresor sea condenado a seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, como autor del delito de lesiones leves calificadas por vínculo y en el marco de la ley 26.485 de Protección Integral contra las Mujeres.
Además la magistrada ordenó que, una vez que el fallo quede firme, Feve tendrá cinco días para presentarse y ser detenido, bajo apercibimiento de ordenar su aprehensión. La pena fue efectiva porque aquel tenía una condena previa, a un año de prisión en suspenso, por lesiones leves y lesiones leves agravadas por el vínculo. Las víctimas fueron una expareja y su hija.