Un conflicto familiar tuvo un violento desenlace. Concuñadas peleaban por problemas familiares y una de ella le mordió y arrancó media oreja a la otra.
Todo ocurrió en una casa ubicada en el norte de Santa Rosa en la calle Padre Farinatti. Las fuentes policiales relataron que unas concuñadas comenzaron a pelear “por problemas familiares”.
En ese momento del enfrentamiento, familiares intentan separarlas y “una de estas la agarra y le muerde la oreja, le sacó un pedazo”, detallaron. En ese sentido, explicaron que la mujer que se acercó a la casa e inició el conflicto, fue la sufrió la violenta agresión en la oreja.
Por último, informaron que las mujeres involucradas eran mayores de edad, mientras que la agresora fue demorada.
RECORDADO INCIDENTE
La pelea, realizada el 28 de junio de 1997, apodada «El Sonido y la Furia» («The Sound and the Fury»), fue la revancha de un combate anterior donde Holyfield triunfó por nocaut técnico. Tyson llegó a la revancha frustrado, alegando que Holyfield le había propinado numerosos cabezazos intencionados en la primera y segunda ronda de la revancha sin ser penalizado por el árbitro Mills Lane.
En el tercer asalto, en un clinch (agarre), Tyson se quitó el protector bucal y mordió la oreja derecha de Holyfield, arrancando aproximadamente 8 centímetros de cartílago que luego escupió en la lona.
La pelea fue detenida brevemente y se le descontaron dos puntos a Tyson. El combate se reanudó, pero Tyson volvió a morder a Holyfield, esta vez en la oreja izquierda, lo que provocó que el árbitro lo descalificara, dándole la victoria a Holyfield.
Como resultado del incidente, a Tyson se le impuso una multa de 3 millones de dólares y se le retiró temporalmente su licencia de boxeo por un año.














