La localidad de Miguel Riglos fue sede hoy de la ceremonia del 172 aniversario del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín encabezado por el vicegobernador de La Pampa, Mariano Fernández.
En el inicio del acto, el intendente Federico Ortiz entregó al vicegobernador Mariano Fernandez la resolución declarando “huésped de honor” a la comitiva oficial.
Tras un minuto de silencio, se colocaron ofrendas florales al pie del busto al Libertador.
«EL HÉROE MÁS IMPORTANTE»
El jefe comunal de Miguel Riglos calificó a San Martín como “el héroe más importante que tiene nuestro país».
“Los que somos más contemporáneos vimos las dos vertientes de la historia. La historia más clásica, no nos ponemos de acuerdo como país ni siquiera en cómo fue la historia, que es de acuerdo a la perspectiva de como uno la mire, pero con San Martin, no ocurre eso, es de las pocas personas de nuestra historia que todos encontramos un consenso general en sus hechos, en su vida, en su vocación y en su obra”, expresó.
¿QUIÉN FUE MIGUEL RIGLOS?
Por último, Ortiz contó anecdóticamente como surge el nombre de la localidad: “quería dejarles un dato, que seguramente muchos conocen y de alguna manera nos conecta en nuestra localidad con el General».
«En la última etapa del General San Martin -narró- cuando estaba terminando de darle libertad al Perú y vuelve al país, no la pasó bien, decidió irse, tuvo muchos enfrentamientos con el gobierno centralista de Buenos Aires, y particularmente con Rivadavia. Y cuando empieza su viaje al exterior, tenía una casa que le había sido otorgada por el Congreso de las Naciones Unidas, en 1819, que se encontraba sobre la Plaza de la Victoria sobre la misma calle vereda del Cabildo de Buenos Aires», recordó.
San Martín «vendió esa casa para hacerse de recursos y quien compró esa casa, era un comerciante muy famoso que se llamaba Miguel Riglos, en honor al cual su hija le dio el nombre a nuestro pueblo, no es un dato relevante para la historia pero si un dato importante para el lugar en el que estamos”, concluyó.