La fiscalía española presentó una denuncia contra el Barcelona y dos de los ex presidentes del club de La Liga, por presuntos pagos a una empresa propiedad de un alto cargo arbitral para influir en los resultados de los partidos. Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, ex presidentes de la entidad Culé, son investigados.
El club supuestamente pagó más de 7,3 millones de euros (7,8 millones de dólares) entre 2001 y 2018 a empresas propiedad de José María Enríquez Negreira, quien fue vicepresidente del Comité Técnico Arbitral de la Real Federación Española de Fútbol entre 1993 y 2018.
La Fiscalía afirma que bajo un acuerdo secreto y «a cambio de dinero», Negreira favoreció al Barcelona «en la toma de decisiones de los árbitros en los partidos que disputase el club y así en los resultados de las competiciones».
Por su parte, el Barcelona no respondió inmediatamente a una petición de comentarios.
La denuncia se centra en los 2,9 millones de euros pagados entre 2014 y 2018 y alega que el Barcelona —con la ayuda de los expresidentes Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu— llegó a un «acuerdo verbal estrictamente confidencial» con Negreira.