En una extensa sesión ordinaria presidida por la vicegobernadora Alicia Mayoral, la Cámara de Diputados aprobó por mayoría la Ley de Emergencia Pública Sanitaria en Salud Mental y Consumo Problemático en todo el territorio pampeano, en medio de fuertes advertencias sobre el crecimiento de las consultas, las internaciones, los consumos problemáticos y los índices de suicidio.
Durante el debate, legisladores oficialistas y opositores coincidieron en que la problemática atraviesa una situación crítica, aunque existieron diferencias respecto de los alcances y herramientas previstas en la iniciativa.
La diputada Patricia George sostuvo que “la crisis en salud mental que atraviesa nuestra sociedad” se refleja en “guardias saturadas, aumento de consumos problemáticos, intentos de suicidio, falta de psicólogos, de psiquiatras, de equipos agotados y de familias desesperadas buscando respuestas”.
La legisladora vinculó además el agravamiento de la situación con el contexto económico y social nacional. “Cuando una familia vive angustiada porque no sabe si llega a fin de mes, cuando un abuelo no consigue la medicación necesaria o cuando un trabajador teme quedarse sin empleo, también se deterioran los vínculos familiares y aparecen cada vez más situaciones críticas que terminan llegando al sistema público de salud mental”, afirmó.
Estadísticas que encendieron la alarma
Uno de los ejes centrales del debate fueron los datos estadísticos expuestos durante la sesión, que mostraron un fuerte incremento en la demanda del sistema sanitario provincial.
La diputada María Luz Alonso detalló que entre 2021 y 2025:
-las consultas de personas sin obra social aumentaron un 48,3%;
-las internaciones vinculadas a salud mental crecieron un 53%
-las consultas ambulatorias subieron un 40%;
-y las atenciones por guardia en salud mental se incrementaron un 82%.
Además, remarcó que la provincia registra una tasa de suicidio adolescente de 13,4 cada 100 mil habitantes, por encima de la media nacional.
Por su parte, la diputada Gisela Cuadrado aseguró que “las estadísticas se dispararon y desbordaron el sistema de salud” y advirtió especialmente sobre la situación de niños, niñas y adolescentes.
“El 24,15% de los estudiantes consultó a un profesional por angustia, depresión o problemas emocionales durante el último año”, señaló, citando datos del Observatorio de la Droga.
Cuadrado también transmitió una de las preocupaciones que emergen entre los jóvenes: “Siempre escucho una frase que saben manifestar los pibes: ‘nos sentimos solos’”.
Qué medidas priorizará la emergencia
La ley contempla distintas herramientas para fortalecer el sistema público de atención en salud mental y consumos problemáticos.
Entre los principales puntos, se prevé:
-reforzar la infraestructura sanitaria;
-incorporar cargos y profesionales;
-ampliar equipos interdisciplinarios;
-profundizar las capacitaciones;
-y crear una mesa de trabajo para el monitoreo del Plan Provincial de Emergencia en Salud Mental.
Además, el Ejecutivo deberá informar periódicamente a la Legislatura sobre la implementación del plan y el uso de los recursos durante los dos años que durará la emergencia.
Desde el oficialismo defendieron la iniciativa como una herramienta “institucional seria”, con mecanismos de control y seguimiento legislativo.
“La salud mental no se resuelve desde un eslogan ni desde una especulación partidaria, sino desde la presencia, la responsabilidad, la sensibilidad y la decisión política”, sostuvo George.
Debate político y cuestionamientos
Desde la oposición, la diputada Laura Trapaglia reconoció la gravedad de la problemática, aunque cuestionó algunos aspectos del proyecto.
“La salud mental no es un tema partidario. Es un tema humano que nos debe unir por encima de las diferencias”, expresó, aunque advirtió que la iniciativa requería “mayor precisión y fundamentación” respecto del financiamiento y la creación de cargos.
En tanto, el diputado León Nicanoff defendió el alcance del proyecto y sostuvo que contempla “infraestructura, cargos y capacitación” para enfrentar una situación que definió como crítica.
“No hay política pública más urgente”
El cierre del debate estuvo marcado por definiciones sobre la dimensión humana de la crisis sanitaria.
“Estos números tienen detrás personas, familias, padecimientos y luchas incansables”, expresó Alonso, quien además sostuvo que “la única verdad es la realidad” al defender la necesidad de declarar la emergencia.
La legisladora cerró su intervención con una frase que sintetizó el espíritu del debate legislativo: “No hay política pública más urgente que aquella que salve una vida”.














