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Eduardo Castex
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La Pampa es la tercera provincia que analiza las donaciones de sangre aplicando biología molecular

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Tras obtener la acreditación del máximo organismo nacional, el servicio del Hospital René Favaloro sumó un moderno analizador automatizado de biología molecular financiado por el gobierno provincial. Así, La Pampa se posiciona como la tercera Provincia del país -después de Córdoba y Tucumán- y la primera en la Patagonia, en lograr la centralización total de las determinaciones del subsector público y privado, analizando el 100% de sus muestras mediante biología molecular   

Merced a la constante modernización y al alto nivel de sus profesionales, el Banco de Sangre del Hospital de Complejidad Creciente «René Favaloro» logró la acreditación oficial que exige el Programa Nacional de Hemoterapia. Con este reconocimiento, el servicio ya procesa las muestras mediante biología molecular, una tecnología de punta que detecta virus en sangre con máxima precisión y garantiza transfusiones más seguras en toda la provincia. 

Este salto de calidad es el resultado de una política pública sostenida en el tiempo. Bajo la gestión del gobernador Sergio Ziliotto, el Gobierno provincial prioriza e invierte de manera permanente en la Red Provincial de Salud. Esta decisión política permitió dotar al establecimiento de la infraestructura y el equipamiento tecnológico necesarios para que el banco de sangre alcance los máximos estándares de excelencia médica de la actualidad.

Un proceso exigente y bajo normas nacionales

La jefa del Banco de Sangre del Hospital Favaloro, Ana Paula Portalez, explicó el arduo camino institucional que recorrieron: “Haber alcanzado hace un tiempo atrás la acreditación nacional, marca un logro inmenso para nuestro servicio. Buscamos consolidar un estándar de excelencia y postular nuestra labor a la auditoría del máximo organismo científico del país: la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC)”.

“Fue un trabajo tremendo de más de un año. Implicó capacitar intensamente al personal y estandarizar de forma minuciosa cada uno de nuestros Procedimientos Operativos Normalizados (POEs) bajo el estricto marco regulatorio de la ANMAT. Los auditores de la AAHITC supervisaron en territorio toda nuestra cadena de trabajo -desde la captación del donante hasta la transfusión en la cama del paciente- y validaron de forma integral nuestra infraestructura y competencia profesional. Para la comunidad pampeana, que una entidad nacional certifique nuestros procesos significa la máxima garantía de seguridad: demuestra que la sangre que procesamos cumple con los estándares más exigentes del país”, remarcó la profesional.

Inversión continua y tecnología de vanguardia

La hematóloga y hemoterapeuta destacó que alcanzar esta certificación es el punto de partida para consolidar el nivel logrado y seguir proyectando la excelencia del servicio.

“La acreditación nacional es un proceso continuo. No nos quedamos con el logro del año pasado; seguimos exigiendo la renovación de la calidad en cada área. El primer gran énfasis lo pusimos en el sector de serología; junto al Jefe del área, Nahuel Morales, nuestro objetivo estratégico de máxima complejidad era implementar el análisis por biología molecular (tecnología NAT) para todos los hemocomponentes que procesamos”, dijo. 

«Este avance, que ya es una realidad operativa en el hospital desde mayo de este año, demandó intensas gestiones y planificación. “Fue posible por una decisión política clave y a la inversión del Gobierno provincial, que financió la adquisición del equipamiento de alta complejidad y garantizó la capacitación especializada de nuestro personal aquí en la provincia”, destacó Portalez.

¿Qué es la biología molecular y por qué salva vidas?

La incorporación de la biología molecular marca una revolución científica en los procesos de calidad y en la seguridad de la sangre transfundida, cambiando drásticamente el paradigma del análisis clínico. “Habitualmente, a todos los donantes se les realiza un análisis serológico tradicional, que busca los anticuerpos; es decir, la respuesta inmune que el cuerpo fabrica para defenderse de un virus. El problema es que esa respuesta tarda semanas o meses en aparecer. La biología molecular, en cambio, rastrea directamente el ADN o el ARN del virus en la sangre del donante”, detalló la especialista.

Este cambio metodológico tiene un impacto directo en el llamado «silencio inmunológico».

Según precisó Portalez, “si bien la serología ya ofrece una seguridad muy elevada, la incorporación de esta tecnología nos permite detectar al virus de forma oportuna, apenas ingresa al organismo, acortando drásticamente el período de incubación o ‘ventana serológica’, que en algunos casos se reduce incluso a unos pocos días”. 

En el mismo sentido, vinculó este avance tecnológico con el sentido social y ético del servicio de hemoterapia: “Toda esta inversión en tecnología de vanguardia impacta directamente en el eslabón clave del sistema: la seguridad, tanto de la persona que se selecciona minuciosamente en la entrevista previa para donar, como del paciente que recibe la transfusión. Donar sangre no es un derecho que se adquiere por el solo hecho de tener la mayoría de edad; es un acto de enorme responsabilidad solidaria que nosotros, desde Salud y desde le Estado provincial, protegemos con los máximos estándares científicos del país”.

De banco intrahospitalario a Centro Regional de Hemoterapia

Este salto tecnológico y la obtención de los máximos estándares de calidad permitieron un cambio histórico en la matriz sanitaria pampeana: el Banco de Sangre del Hospital Favaloro dejó de ser un servicio exclusivamente intrahospitalario para transformarse formalmente en un Centro Regional de Hemoterapia. 

En este nuevo esquema, y tras la firma de convenios de reciprocidad con instituciones privadas vigentes desde abril de este año, el subsistema público provee hemocomponentes seguros tanto a efectores públicos como a clínicas y sanatorios privados provinciales.

De este modo, La Pampa se posiciona como la tercera provincia del país -después de Córdoba y Tucumán- y la primera en la Patagonia, en lograr la centralización total de las determinaciones del subsector público y privado, analizando el 100% de sus muestras mediante biología molecular 

“Hoy funcionamos como un nodo central. Cualquier persona puede acercarse a donar sangre al Establecimiento Asistencial Gobernador Centeno en General Pico, al hospital Padre Angel Buodo de General Acha, o aquí en el Favaloro, pero toda la serología y el procesamiento molecular provincial se centraliza y ejecuta en nuestro laboratorio aquí en el Hospital de Complejidad Creciente, garantizando que cada componente sanguíneo sea igual de seguro en cualquier rincón de La Pampa”, detalló. 

La especialista enfatizó la accesibilidad absoluta de esta red: “Tanto para el sector público como para el privado, el proceso es totalmente gratuito. Nadie tiene que pagar absolutamente nada por venir a donar, ni por recibir los componentes. Gracias a la calidad que alcanzamos, abastecemos al subsector privado con los componentes que necesita bajo un marco seguro y normado”.

Medicina transfusional de alta complejidad: el valor de salvar vidas

Disponer de un Centro Regional con estos estándares no solo optimiza el stock de sangre, sino que permite realizar procedimientos terapéuticos de altísima complejidad en la provincia, como las aféresis terapéuticas (específicamente la plasmaféresis). 

“Además de la donación tradicional y el fraccionamiento, realizamos tratamientos médicos complejos como la plasmaféresis, donde utilizamos equipamiento de tecnología similar a los de diálisis para remover el plasma enfermo del paciente y recambiarlo por plasma sano de donantes. Esto es clave para tratar enfermedades autoinmunes graves”, explicó la jefa del servicio. 

Para ilustrar el impacto real de contar con esta complejidad en La Pampa, la especialista recordó un hecho reciente del equipo: “Tuvimos un caso crítico de Púrpura (Púrpura Trombocitopénica Trombótica), donde una paciente requirió y recibió 120 unidades de plasma en tan solo 13 días. Gracias a la disponibilidad inmediata del recurso y a la precisión del tratamiento, evolucionó de manera excelente. Eso es lo que se logra con inversión, calidad y con la solidaridad de la comunidad”.

Un acto solidario

Finalmente, Portalez concluyó con un llamado a la acción para toda la comunidad pampeana al recordar que “donar sangre es una responsabilidad civil que puede salvar hasta cuatro vidas por cada procedimiento, ya que al fraccionar la unidad se obtienen glóbulos rojos, plasma, plaquetas y crioprecipitados, lo que permite atender a diferentes pacientes con una sola donación”.

Como la necesidad de sangre segura y disponible es continua los 365 días del año, el horizonte ideal es que cada ciudadano incorpore el hábito solidario de donar al menos una vez al año.

“Para facilitar la donación voluntaria en toda la Provincia, recordamos que los requisitos básicos son tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, presentar el DNI y sentirse bien de salud. Es fundamental no venir en ayunas; recomendamos tomar previamente líquidos como agua, té o café sin leche y evitar grasas, además de haber dejado pasar un año desde el último tatuaje, piercing, cirugía o parto. Las personas pueden acercarse directamente al Hospital Favaloro en Santa Rosa, al Centeno en General Pico o al Padre Buodo en General Acha”, detalló la especialista.

Finalmente reflexionó acerca del profundo sentido de este servicio público: “Donar sangre es un acto de enorme responsabilidad civil que hoy, gracias a la solidaridad de las pampeanas y pampeanos y a la inversión de un Estado provincial eficiente, se protege con los máximos estándares de calidad y seguridad científica del país”, concluyó la jefa del servicio

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