La pandemia del Covid 19 motivó que el Ministerio de Trabajo exceptuara a las organizaciones sindicales de realizar los habituales congresos. La Utelpa –esta semana- realizó en forma conjunta los congresos ordinarios 32º y 33º y el congreso extraordinario Nº 95.
Participaron 52 congresales, entre los cuales había 41 titulares y 11 suplentes, representando a los afiliados de las seccionales pampeanas que forman parte del sindicato pampeano.
En este encuentro, se aprobaron -por unanimidad- la memoria y el balance de los ejercicios 2019-2020 y 2020-2021.
Luego, se procedió a debatir la política gremial de cara al futuro. En ese sentido, la secretaria general, Lilia López, expresó: «el congreso es la oportunidad de analizarla, discutirla y complementarla. Es el espacio de analizar la política gremial del sindicato”, animando al debate y participación de los congresistas”.
Entre los puntos salientes, se analizó el contexto de pandemia que obliga al sistema educativo a dar respuesta a la “profunda diversidad y desigualdad” que se visibilizan en las aulas pampeanas. Esto obliga a que el Estado invierta decididamente en recursos humanos y materiales para hacer frente a “la realidad educativa que se viene”, que obliga a “repensar la escuela que tenemos, y la que queremos”. En tal sentido, se impone un debate acerca del rumbo a seguir y se puso en tensión las ideas de “restituir -transformar” como ejes a discutir.
RECLAMOS
Asimismo, se pusieron de manifiesto una serie de reclamos de la docencia pampeana.
Entre ellos citaron la no designación de suplencias cortas (5 días); la falta de respuesta desde oficinas ministeriales (mails o teléfonos de Personal Docente o Ajustes y Liquidaciones); disminuir las exigencias de tareas administrativas/burocráticas para poder dedicar más tiempo a las tareas pedagógicas; mayor monitoreo del cumplimiento de los protocolos (hay cursos demasiado numerosos que deberían ser subdivididos en burbujas o divisiones); más tiempos y espacios para la articulación y el trabajo institucional; garantizar la conectividad en las escuelas; y la participación de los docentes en la definición de políticas públicas que garanticen la reincorporación y permanencia y egreso de estudiantes.
ORGULLO Y EMOCIÓN
La secretaria general de UTELPa, Lilia López, destacó el “orgullo y emoción de volver a encontrarnos desde la presencialidad” para realizar los congresos.
“En un contexto de pandemia y pospandemia que agudizó las desigualdades sociales; en un marco de avance de las derechas en nuestra Latinoamérica y a 100 años del natalicio de Paulo Freire, estamos convencidos que hoy, más que nunca, debemos sostener nuestro compromiso con las escuelas públicas y las herramientas sindicales”, dijo.
“Por último, exigimos una reforma judicial, feminista y en clave de derechos humanos. Arriba UTELPa, arriba la lucha colectiva”, concluyó.