El papa Francisco denunció este martes el «flagelo» de la explotación infantil «en el sector de la producción agrícola», a la que consideró «alarmante» por los «maltratos, abusos y discriminación» que provoca en ese grupo etario.
«Aún más cuando se manifiesta como explotación, el trabajo infantil se convierte en un flagelo que hiere cruelmente la existencia digna y el desarrollo armónico de los más pequeños», denunció este martes el pontífice en un mensaje que envió al Director General del organismo de Naciones Unidas para Alimentación y Agricultura (FAO), Qu Dongyu.
Según el texto, enviado a nombre del Papa y con la firma del secretario de Estado vaticano Pietro Parolin, el denominado trabajo infantil limita «considerablemente sus oportunidades de futuro, ya que reduce y lastima su vida para satisfacer las necesidades productivas y lucrativas de los adultos».
«Si nos detenemos en el sector agrícola, la emergencia es aún más alarmante: miles de niños y niñas se ven apremiados a trabajar incansablemente, en condiciones agotadoras, precarias y degradantes, sufriendo maltratos, abusos y discriminación», profundizó luego Jorge Bergoglio.