Empresa de zapatillas Dass despedirá a unos 300 trabajadores en Misiones

Si bien directivos de la empresa brasileña de zapatillas Dass anticiparon que continuarán operando en la ciudad misionera de Eldorado (situada a unos 200 kilómetros al norte de Posadas), confirmaron que en los próximos días despedirán a unos 3000 trabajadores. Así lo hizo saber el delegado gremial de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (Uticra) Darío Vera.

“A partir del próximo martes se va a reestructurar la empresa”; dijo el gremialista al confirmar que los directivos anunciaron los despedidos en la conciliación obligatoria que tuvo lugar en la delegación del Ministerio de Trabajo. “Se puede rescatar como algo positivo que la cifra de despedidos es menor a lo que se preveía y que la empresa plasmó su compromiso de que no se va a cerrar la planta y continuará operando en 2020”; dijo el gremialista

Desde marzo de 2016 a la fecha los despidos se ubicaron torno a los 880 trabajadores.

En la actualidad la planta cuenta con 630 operarios. En su mayor momento de trabajo la planta contaba con 1.510 empleados, que en principio ensamblaban unos 14 mil pares de zapatillas diarias, cifra que se incrementó a unos 22 mil pares diarias, en tres turnos de labor.

El Grupo Dass cuenta con siete centros industriales, de los cuales cinco están en Brasil y dos en la Argentina: uno en Eldorado, Misiones, y el otro en Coronel Suárez, en la provincia de Buenos Aires.

Este grupo desarrolla desde hace 55 años soluciones industriales y mercadológicas para marcas deportivas y de calzado propias como Umbro y Fila y para clientes como Nike, Converse, Adidas, Under Armour, Asics y Reebok.

Dass Argentina abrió su centro industrial en Eldorado en agosto de 2007 con 70 empleados y tras inversiones que superaron los 20 millones de dólares, la fábrica llegó a tener 1.50 trabajadores, en su mayoría jóvenes, primer empleo. El 90% de la producción de zapatillas se vuelca al mercado interno. “Sólo un 10 por ciento sale al mercado externo”; dijo Darío Vera.

50 millones de importación

La situación del sector del calzado es crítica, en julio los empresarios del sector se lo hicieron saber al presidente Mauricio Macri a través de varias solicitadas publicadas en los diarios.

En lo que va del año se importaron unos 50 millones de pares de zapatillas provenientes de Brasil; China y Taiwan. “Por ejemplo el costo del ensamblado en China se ubica en el orden de los 6 dólares por par; mientras que en la Argentina el costo alcanza los 12 dólares, eso hace que el mercado esté inundando de pares de zapatillas provenientes de ese país y de los países mencionados”; dijo Vera.

El cuadro de situación determinó suspensiones masivas en las plantas de calzado que Dass tiene en otras provincias, como en el interior bonaerense en Coronel Suárez. Las justificaciones se basan en la caída del consumo en el mercado interno y el ingreso de importaciones que vienen golpeando fuerte a la industria nacional y particularmente a las fábricas textiles y de calzado, que ya el año pasado contaba los despidos y las suspensiones por decenas de miles.

Producción: 55% menos

Desde marzo de 2016 a la fecha la producción de ensamble y fabricación de zapatillas para las firmas Nike; Fila; Umbro; Converse y Tryon se redujo en casi un 55%; lo que obligó a los directivos a despedir en tan sólo tres años a 880 trabajadores. Hoy la planta produce unos 7.000 pares de zapatillas diarias y dejó de fabricar para las firmas Umbro; Converse y Tryon debido a la falta de pedidos.

Desde 2007, en Eldorado

Como se mencionara, en la ciudad de Eldorado, Misiones La empresa brasileña Dass Argentina, comenzó a funcionar en septiembre de 2007 en la ex planta industrial maderera Comalpa Madera.

El predio pertenecía a la provincia de Misiones. El entonces gobernador Carlos Rovira ante el pedido del intendente de esa ciudad misionera Norberto Aguirre y de los empresarios otorgó en comodato el predio, para la instalación de la planta. El único requiso fue que los empresarios contraten jóvenes eldoradenses otorgándoles la posibilidad de primer empleo.

En diciembre de 2009, el entonces gobernador Maurice Closs firmó el traspaso de otro sector de la planta totalizando así 13.600 metros cuadrados. Dos años más tarde la planta se expandiría los 3.400 metros cuadrados restantes; totalizando 17.000 metros cuadrados cubiertos.

En 2016 comenzó la crisis en el sector de la industria del calzado que obligó a los empresarios que hasta día de hoy se despidiese unos 800 personas y ocupar solamente el 40 por ciento de la planta; según informó el gerente de Relaciones Humanadas Flavio Olea.

“La crisis comenzó a principios de 2016”; afirmó el gerente de Recursos Humanos Flavio Olea. Y explicó que en la actualidad la planta está produciendo menos de 7.000 pares de zapatillas diarias; para las marcas Fila y Nike. “Dejamos de fabricar y ensamblar zapatillas para las marcas Umbro, Converse y Tryon debido a la falta de ventas de estas firmas”

En el mejor momento de producción la planta enzamblaba unos 22.000 pares de zapatillas diarias. “Para producir esa cantidad de calzado deportivo el plantel de trabajadores de operarios se ubicaba en 1.510 que cumplían funciones en tres turnos”.

Marzo de 2016

Olea dijo que la crisis en el sector comenzó en marzo de 2016 con la apertura de la importación especialmente de Asia. “Hace varios años que comenzamos a reducir la producción por el problema generalizado que vive el país. Concretamente desde los primeros meses del año 2016”.

La empresa no exporta por lo que la importación hizo que la situación se agrave “Nuestros clientes están en todo el país. No exportamos. En realidad; no podemos hacerlo por un problema monetario. No nos cierran los números. La importación de zapatillas de Asia nos está ahogando porque son mucho más económicas que las que fabricamos aquí. Por tal motivo el imposible competir en el mercado externo porque las fábricas asiáticas están inundando de zapatillas a varios países; inclusive la Argentina”.

El gerente de Recursos humanos afirmó que la industria del calzado fue uno de los mayores perjudicados con la apertura de las importaciones. “Junto a la textil sí. Dass se dedica a fabricar y ensamblar zapatillas ante los pedidos de los clientes y, esos pedidos bajaron considerablemente. Reitero, la importación nos perjudico y mucho. El precio de venta de las zapatillas asiáticas es, inclusive menor que el precio de costo que tenemos nosotros. Insisto, nosotros dependemos de los pedidos y trabajamos con proyecciones de hasta tres meses. Si hoy las empresas para las cuales trabajamos nos solicitan incrementar la producción automáticamente incorporaríamos más personal”.

Sobre el despido de los 300 operarios, dijo que “la cantidad de operarios a despedir depende de la producción. Si llegase a bajar nuevamente la producción deberemos reducir personal. Esperemos que esto no suceda. Hoy tenemos proyectado la cantidad de personal por línea de producción cada línea cuenta con entre 30 y 40 personas para la fabricación de cada modelo”.

Olea descartó que la empresa cierre definitivamente, aseguró la continuidad en el año 2020 “La empresa insiste en continuar e inclusive se realizaron importantes inversiones en maquinarias y se cambiaron los techos de los casi 18.000 metros cuadrados cubiertos que tiene la planta. Confiamos en una recuperación de la crítica situación que estamos pasando. Lamentablemente la planta está en un 60 por ciento inutilizada. Tenemos todas las máquinas dispuestas, lo único que nos falta es que ingresen más pedidos para reincorporar personal”.

Coronel Suárez, situación similar

La empresa también cuenta con una planta similar en la localidad de Coronel Suarez, provincia de Buenos Aires. Si bien no dio mayores detalles dijo que esta planta está pasando por una situación similar. “Es una planta más chica que está pasando por una situación similar a Dass Eldorado”.

Por último, afirmó que la actual es la peor crisis que le toca pasar a la empresa desde que abrió su planta en 2007 en Eldorado Del 2007 a la fecha. “Sí. En 2007 iniciamos, en Eldorado la producción de ensamble de zapatillas con unas 30 personas entre personal administrativo y operarios. A partir de la instalación comenzamos a crecer. Hubo épocas en que tomábamos entre 200 y 300 personas de una sola vez, hasta que, como le dije en el primer trimestre de 2016 comenzamos a despedir personal por la reducción de pedidos. Creemos que este es un ciclo y que vamos a salir adelante”.

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