El teniente coronel Rubén Oscar Zunino falleció –el sábado a la noche- en la ciudad de Córdoba, después de luchar contra una cruel enfermedad. La noticia causó profundo dolor en la comunidad castense. El veterano de guerra fue jefe de la compañía de infantería Tacuarí del Regimiento de Infantería 3 en Monte Longdon, durante la guerra de las Islas Malvinas.
Acá compartimos una entrevista realizada con Zunino en un acto oficial del Día de los veteranos y caídos en la guerra de Malvinas en el año 2013, en Eduardo Castex. En esa conmemoración, el entonces intendente Julio González le entregó un reconocimiento por “su valentía y entrega” en el conflicto bélico de las islas del Atlántico Sur.
UN CONTRAATAQUE CON 23 MUERTES
En esa entrevista Zunino recordó que llegó a las Islas Malvinas el 8 de abril, seis después del primer desembarco de fuerzas argentinas cuando izaron el pabellón nacional después de bajar la bandera británica. Tenía grado de capitán y estaba al frente de la Compañía Tacuarí integrando la X Brigada de Infantería.
«Nosotros participamos contraatacando hacia Monte Longdon para cubrir un flanco expuesto que le quedó al Regimiento VII de Infantería. A nosotros nos sacaron del regimiento y nos agregaron al Batallón de Infantería Marina V que estaba a cargo del capital Robassio que lamentablemente falleció», señaló.
«En ese contraataque desafortunadamente tuvimos 23 bajas. Comenzó a las 23 (del 11de junio) y duró hasta las 8 del día siguiente. Fue un combate totalmente en desventaja porque nosotros fuimos con lo que teníamos, y los ingleses tenían hasta elementos de visión nocturna, pero hubo mucho coraje y entrega en toda mi gente», destacó orgulloso.
TECNOLOGÍA
El entrevistado aseguró que en la guerra de Malvinas no se usaron armas químicas, pero sí indicó que el ejército británico hizo las primeras pruebas de bombas modernas y tecnología en aviones. «Hoy es un orgullo participar de este acto porque tenemos que mantener viva la llama de Malvinas para transmitir a las generaciones venideras, y no claudicar y renunciar nunca a ese suelo», sostuvo.
«Tenemos que recordar a los verdaderos héroes que regaron con su sangre el océano Atlántico y la turba malvinera y es este momento está en el cementerio de Darwin como centinelas y custodios de esas islas que nos pertenecen», dijo.
-¿Cómo analiza la decisión de los jefes de la dictadura militar de ir a una guerra con Inglaterra?
-La decisión fue porque si pasaban los 150 años no íbamos a tener derechos a reclamos por las islas. Fue una guerra que nunca tuvo que haber sido. La idea inicial era la correcta, porque íbamos a ir, recuperar las islas y dejar un destacamento de vigilancia con pocos efectivos que no justificaran el envío de la flota que mandó Inglaterra. Pero, también en algún momento las negociaciones iban por buen camino. Sucede que (la ex primer ministro británica Margaret) Tatcher políticamente necesitaba un triunfo y por eso hundió artera y cobardemenente nuestro crucero General Belgrano.
«Ejército democrático»
Zunino señaló que hoy «estamos abocados a coadyuvar la paz en el mundo, porque no tendría que haber más guerras en el mundo. El ejército argentino participa con efectivos para mantener la paz en los países donde hay litigios, y ese es un rol preponderante».
«Tenemos un ejército de la democracia, que es el que quiere toda la ciudadanía porque la misión fundamental es servir a la patria», agregó.
La disyuntiva es si el Ejército Argentino tiene una falta de equipamiento tecnológico por convicción de ser una fuerza de la democracia, o por falta de presupuesto para invertir en equipamiento.
«No nos olvidemos que tenemos un bloqueo, después de la guerra de las Islas Malvinas, que no podemos comprar armas. La tecnología que hay en este momento, (nosotros) no estamos en condiciones de hacer algo. Pero, me pregunto para qué sirve comprar armas, tenemos que tener buenas fuerzas que cuiden la frontera, y después el ejército está para servir a la sociedad», concluyó Zunino.