martes 16, abril, 2024, Eduardo Castex, La Pampa

La gira de la Selección Argentina por China se frustró por la pelea de Macri con Tapia

La suspensión de la gira de la Selección argentina por China, programada originalmente para las fechas FIFA de marzo, tiene varias explicaciones políticas, más allá de que la mayoría de los medios se centren en el enojo que existe en el gigante asiático con Lionel Messi por no haber jugado, el domingo 4 de febrero, el amistoso con el Inter Miami en Hong Kong.





El desplante del crack rosarino fastidió al público de Hong Kong, lo que motivó incluso a que la empresa organizadora devuelva el 50% del valor de las entradas, pero la furia se exacerbó cuando Messi entró a jugar tres días después contra el Vissel Kobe en Tokio, Japón. En China lo consideraron un desprecio.

Lejos del idilio que genera Messi y del negocio global que representa, los distintos actores que tallan en el fútbol argentino saben que la cancelación anunciada por los gobiernos de Beijing y Hangzhou -las dos ciudades donde se iban a jugar los partidos contra Costa de Marfil y Nigeria- tiene otras dimensiones: en la AFA aseguran que la tensión permanente con China desde que asumió el Gobierno de Javier Milei incidió para esta suspensión.

Aunque también se menciona una intervención de Macri, que mantiene una durísima pelea con el presidente de la AFA, Chiqui Tapia.

En enero, la relación con el gigante asiático sufrió asperezas inéditas luego que LPO revelara en exclusiva que la canciller Diana Mondino había mantenido más de una reunión con la representante de Taiwán en la Argentina, Miao-hung Hsie. El gobierno de Taiwán, una isla que China considera «una parte inalienable» de su territorio, llegó a enviar 500 cajas navideñas, en un gesto celebrado por el diputado libertario Agustín Romo. Ahora, toda esa tensión diplomática de verano orilló a un lugar insospechado como el fútbol.

En AFA sueltan que en el gigante asiático no distinguen las diferencias que hay entre Claudio Tapia y Milei, y lo resumen con una metáfora: «Atan una situación con la otra, se creen que somos todos iguales». Pero detrás de esa lectura, existen peleas empujadas por intereses más pedrestres, que la geopolítica.

La organización y comercialización de los amistosos de la Selección argentina es un gran negocio que, luego del triunfo en el Mundial de Qatar, entró en una intrincada batalla judicial en diferentes fueros. Mientras que Guillermo Toffoni, el empresario que mantuvo esos derechos en la última década, denunció a Tapia y a la AFA por «defraudación» e «incumplimiento de contrato», la AFA lo denunció por «estafa» y «uso indebido» de la marca y el logo de la AFA.

Los encuentros de festejo contra Panamá y Curazao abrieron una batalla que, por el momento, la viene ganando cómodamente la AFA: en noviembre, la Sala I de la Cámara Federal sobreseyó a Tapia y, en diciembre, la Cámara Civil revocó un fallo de primera instancia y dejó sin efecto un embargo millonario contra la AFA. Las dos causas fueron originadas por la denuncia de Toffoni, uno de los principales aliados de Mauricio Macri y el Gobierno de Milei para intentar instalar las sociedades anónimas en el fútbol argentino.

Un dirigente al tanto de la situación afirmó a LPO que Macri intervino para boicotear los amistosos de China y causarle un daño a Tapia. «Lo convenció a Messi que tenía que pedir tres millones de dólares y ahí se metió el padre y se cayó todo», afirmó este dirigente, que está enfrentado a Macri en la interna del fútbol argentino.

Toffoni a su vez tiene como Macri vínculos con Milei, que comparte la iniciativa de las SA del fútbol y la incluyó en el frustrado proyecto de ley ómnibus. Una de sus impulsoras es la diputada libertaria Juliana Santillán, pareja de Toffoni.

Afuera del negocio que supo administrar, Toffoni asegura que la cancelación de la gira por China del campeón del mundo no es ni por Messi ni por Milei, sino por problemas con la firma Southgilmore LLC, parte del grupo ejecutivo chino Zhongfu Sports, con quien la AFA había anunciado un acuerdo en enero.

En los últimos cinco años, la AFA desarrolló y estimuló su relación comercial con China como nunca antes. Además de conseguir siete sponsors en la región -Wanda Sports, Yili, Gac Mitsubishi, Pan Pan Food, Lingxi Games Inc., Macro y Netease-, lanzó un sitio web en ese idioma y cuentas de la Selección en las redes sociales que sólo existen en ese país.

El negocio es tal que, en junio de 2023, por los dos amistosos que la Scaloneta jugó contra Australia en Pekín y contra Indonesia en Yakarta, a la AFA le entraron alrededor de seis millones de dólares. Un dinero que tendrá que ir a buscar, a contrarreloj, a otro país.

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