viernes 19, abril, 2024, Eduardo Castex, La Pampa

Para Ziliotto la Casa Rosada busca disciplinar a las provincias con «ahogo financiero»

El gobernador pampeano Sergio Ziliotto sostuvo que «hay un desprecio por parte del Presidente (Javier Milei) al rol de las provincias y lo dice permanentemente». El mandatario pampeano, en declaraciones a Ámbito, agregó que la Casa Rosada busca disciplinar a las provincias con «ahogo financiero».





El mandatario se refirió al estado de las cuentas provinciales tras los recortes aplicados por Javier Milei y destacó la «espalda financiera» de La Pampa para hacer frente a la caída de recursos. Asimismo, llamó a todos los sectores a «defender a la Patagonia». Ziliotto minimizó que los gobernadores peronistas no hayan emitido un comunicado, y mencionó que en el PJ no es momento de discutir liderazgos. «Tenemos que defender lo que nosotros llevamos no sólo como propuesta electoral, sino como modelo de país», dijo.

Asimismo, señaló que los agravios de Milei a los mandatarios provinciales «le hace un gran daño a la democracia».

Periodista: ¿Cómo sigue ahora el reclamo de las provincias patagónicas con el Gobierno Nacional?

Sergio Ziliotto: Si bien es cierto que el episodio Chubut marcó un antes y un después, la demanda de federalismo tiene una historia en la República Argentina. Siempre hubo, más allá de las cuestiones no zanjadas, una diferencia entre el poder unitario y el reclamo de federalismo de todos los gobernadores, más allá de este período constitucional. Siempre hemos reclamado y a todos los gobiernos: es necesario tener un país con desarrollo armónico, con igualdad de oportunidades, con inclusión, con producción y trabajo en cada rincón de la Argentina. Y en esto, ante un Gobierno que solo mira la necesidad de resolver un tema fiscal exclusivamente mirando las cuentas de Nación, por una cuestión lógica a los gobernadores siempre los va a tener enfrente. Mucho se habla de que el Presidente tiene la entidad de haber sido votado por la mayoría del pueblo argentino. Los gobernadores, los diputados, los legisladores, los intendentes, también tenemos representatividad popular.

P: ¿Y cómo está hoy la relación con el Gobierno? Pareciera un vínculo roto, sin vuelta atrás…

S.Z.: Nunca tuvimos relación con el Gobierno nacional. Nunca el Gobierno nacional miró al país desde el punto de vista federal, de construir una Argentina entre todos. Claramente hay un desprecio por parte del Presidente al rol de las provincias. Lo dice permanentemente. Se ha construido un relato de la inviabilidad económica financiera de las provincias. A nosotros se nos enrostra que somos parte del déficit fiscal de la República Argentina. La provincia de La Pampa no tiene ninguna participación en lo que es el déficit fiscal del Gobierno. Somos una provincia históricamente equilibrada, con fondos anticíclicos, con un Estado presente, eficiente, moderno. Hoy el Estado ha tomado un rol de ordenador de la economía. La Pampa es una provincia que crece permanentemente, que puede dar muestras de eso, de cómo baja la desocupación. Permanentemente se amplía la brecha entre el trabajo privado y el trabajo público. Si a eso le sumamos todos los que son los trabajadores independientes, la actividad privada da trabajo al doble de personas del trabajo que genera el Estado provincial. Pero hay otro dato también: en La Pampa de cada cuatro empleados públicos, tres están vinculados a la prestación de los servicios. O son médicos, son enfermeros, son docentes, son personal que trabajan en las escuelas, son policías.

P: Y con los recortes que hizo Nación, ya sea obras, FONID, subsidios al transporte, ATNs, ¿cómo queda la provincia para poder seguir prestando esos servicios?

S.Z.: A nosotros nos afecta, pero tenemos espalda financiera y fondos anticíclicos. Inmediatamente, cuando la sociedad argentina decidió que el próximo presidente fuera Milei, enviamos un Presupuesto que tuvo en cuenta lo que era el mensaje del Presidente. Hay que aclarar que no recortó transferencias discrecionales, son transferencias no automáticas, que es totalmente distinto. Las transferencias no automáticas están ancladas en leyes especiales o en convenios. Hablamos de obra pública, hablamos de FONID, hablamos de transporte, hablamos de las partidas que tienen que ver con reforzar la prestación de la salud. Hoy nosotros los estamos solventando con nuestra espalda financiera.

P: ¿La obra pública se puede continuar?

S.Z.: Está previsto terminar todas las obras públicas que fueron licitadas por el Gobierno provincial, pero que eran financiadas vía convenio por el Gobierno nacional. Hoy estamos trabajando. Lo que sí, el Gobierno nacional ha abandonado en la provincia de La Pampa obras que fueron contratadas en forma directa. Principalmente lo que es la operatoria ProCrear, ya han sido despedidos cerca de 400 trabajadores.

P: ¿Y la actividad privada cómo está en la provincia con los ajustes y los recortes?

S.Z.: Día a día tiene más impacto. Pero somos una provincia que en el contexto nacional tiene menos dependencia de la coparticipación federal. Tenemos una buena proporcionalidad de recursos propios. Seguramente el impacto que va a producir la recesión y la estanflación va a tener más efecto en la baja de recaudación que el impacto que el Presidente provoca al no transferir recursos que son de las provincias. Por eso estamos ante una tormenta perfecta. Nosotros ya en el presupuesto provincial fijamos como prioridades la prestación de la salud pública, la educación pública, la seguridad, el acceso a los alimentos de los sectores vulnerados y la obra pública.

P: Después del episodio de Chubut, ¿apoya la posibilidad de un recorte de la producción petrolera?

S.Z.: Nosotros dijimos que en ese marco de defensa del federalismo vamos a hacer todo lo que constitucionalmente esté a nuestro alcance. Pero la Argentina cambia día a día. Con el fallo a favor de la provincia de Chubut por parte de la Justicia cambian los escenarios. Porque nosotros no vamos a abandonar nuestra histórica decisión de aportar a la institucionalidad, al diálogo, al funcionamiento de las instituciones de la democracia, a la división de poderes. Y vamos a seguir planteando que es necesario el consenso. En esta Argentina donde parece que el que piensa distinto es el enemigo, creo que hay que empezar a construir una base de sustentación democrática a partir del diálogo.

P: En el caso de un corte de producción de hidrocarburos ¿Cómo se instrumentaría?

S.Z.: Hay muchas alternativas. Pero lo importante es que todos los sectores, tarde o temprano, se den cuenta de que tenemos que trabajar en el bienestar de todos. El sálvese quien pueda, o el me salvo yo solo, se termina. La Patagonia es la región que más dólares ingresa al país para fortalecer el Tesoro Nacional. Todos estamos en la misma, más allá de que por ahí cuando nos ponemos a analizar, alguno plantea de qué es mejor tal o cual herramienta. Todos los sectores de la producción, todos los sectores del trabajo, todos los sectores que tenemos representatividad institucional y popular, estamos de acuerdo en defender nuestra Patagonia en este caso y nuestra República Argentina en general.

P: ¿Cree que los vínculos con el Presidente se rompieron con la caída de la ley ómnibus?

S.Z.: No, Lo que nosotros hemos recibido como provincias por parte del Gobierno nacional es un total menosprecio. Tratan de disciplinarnos. Lo dijo el Presidente: “Los voy a fundir”. Es una afirmación totalmente destemplada, fuera de lugar. Pero en mi caso nunca voy a responder con un agravio a otro agravio. Yo voy a seguir construyendo institucionalidad, democracia, diálogo. Sino, vamos a una destrucción total.

P: Los gobernadores peronistas se vieron menos activos, por lo menos como liga. Pareciera que esa liga está en redefinición.

S.Z.: De 24 gobernadores, hay 23 titulares de jurisdicciones federales que han apoyado a Chubut. Más allá de la forma. Creo que por ahí se nos va mucho tiempo en analizar la forma y no planteamos el fondo. Pero en eso, realmente, hay una gran solidaridad. Va más allá de cualquier ordenamiento ideológico y partidario.

P: Pero en 2023 era muy común que se juntaran, que rápidamente hubiera una foto de los gobernadores peronistas, y hoy pareciera que se dificulta más. Inclusive, después de la conferencia de Kicillof no hubo tantos respaldos como sí los tuvo Torres

S.Z.: Está bien, pero que los respaldos no sean mediáticos no significa que no estén. Nosotros tratamos de ver de qué manera encontramos una vía de comunicación, tanto con el Gobierno nacional como entre todos los gobernadores. Eso no hace a que estemos eligiendo a quién apoyar y a quién no en virtud de un alineamiento político-ideológico.

P: ¿Y cómo observa al peronismo en su conjunto?

S.Z.: Hoy el peronismo tiene la enorme responsabilidad de representar un 43% en las urnas. Tenemos que defender lo que nosotros llevamos no sólo como propuesta electoral, sino como modelo de país. No hay un futuro del país si no es a través de desarrollar la Argentina a partir de la industrialización de nuestros recursos naturales, de la inclusión a partir de la generación de trabajo, porque la única manera de crecer es con todos los argentinos adentro. Creo que el orden fiscal es algo que no se debe negociar bajo ningún punto de vista. El tema es el cómo. Nosotros nunca vamos a comulgar con una opción que sea orden fiscal a partir del ajuste. Creo que tenemos que crecer para igualar. Y tenemos que crecer para ser equilibrados fiscalmente. Y a partir de ahí, con la generación de más actividad económica, de mayor valor agregado a nuestra producción primaria, se genera trabajo y se genera inclusión. El ajuste empobrece a la mayoría de los argentinos. Mucha gente estaba mal, es cierto. Pero algunos no creyeron que iban a estar peor. Y hoy están peor.

P: ¿Se están redefiniendo en el PJ los liderazgos después de la derrota electoral?

S.Z.: Para mí, hoy por hoy, el peronismo tiene como principal objetivo defender ese 43%. O sea, defender un bien común. Si nosotros hoy empezamos a discutir liderazgos, estamos poniendo el carro delante del caballo, como siempre decimos en el interior. Creo que en ese sentido tenemos que tener la mayor capacidad, la mayor grandeza de no discutir liderazgos personales, sino pensar en la suerte de la gente y en eso tenemos que estar trabajando.

P: ¿Cómo recibe los agravios que suele hacer el presidente a los gobernadores?

S.Z.: Lo principal es que se está haciendo un gran daño a la democracia, al sistema institucional argentino, a la división de poderes. Si analizamos y discutimos política a partir de los agravios personales, estamos errando el rumbo y no buscando realmente las soluciones de fondo. Hoy en la Argentina está más de moda en vez de discutir el mensaje denostar al mensajero.

P: ¿Cuál va a ser la instrucción que usted le va a dar los legisladores de la provincia respecto al DNU?

S.Z.: Así como somos respetuosos de la institucionalidad, también respetamos cuál es la conformación del Congreso Nacional. Creo que el Congreso Nacional debe debatir. La excepcionalidad que tiene el Poder Ejecutivo para dictar una normativa debe ser eso, una excepcionalidad. Las políticas de Estado solo son válidas cuando tienen anclaje en la mayoría de los representantes de la sociedad. Supuestamente hoy los inversores no vienen a la Argentina por falta de seguridad jurídica. ¿Pero qué seguridad jurídica te da un DNU? Hay un presidente que quiere tener el ejercicio total del poder, que ha tomado atribuciones del Congreso Nacional. Hay que debatir absolutamente todo en la Argentina. En el disenso, en el consenso, en el diálogo, en los acuerdos, vamos a encontrar mucha más calidad institucional.

P: ¿Cree que hay salida en esta negociación que tienen con el Gobierno nacional para conseguir financiación y obras públicas?

S.Z.: La salida es el diálogo. Lamentablemente, día a día, vemos que el Gobierno nacional cada vez tiene menos intención de dialogar.

P: ¿Cuál cree que es el objetivo final del Gobierno?

S.Z.: Armar un pensamiento único, disciplinar a todos los actores políticos e institucionales a partir del ahogo financiero y también no respetar la posición de los demás. Voy a repetir: yo creo mucho en las construcciones colectivas porque son las que realmente tienen asidero, tienen perdurabilidad en el tiempo y se transforman en política de Estado. Creo que del consenso salen las mejores decisiones.

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