martes 28, mayo, 2024, Eduardo Castex, La Pampa

Femicidio de Agustina Fernández: Policía se quebró cuando recordó cómo encontró a la joven pampeana

En la cuarta audiencia del juicio por el femicidio de la joven pampeana Agustina Fernández, una policía con larga trayectoria en la Comisaría 24 de Cipolletti, se quebró al relatar la escena que encontró en el departamento de Pablo Parra, el único acusado. Fue quien constató que estaba viva y escuchó los primeros testimonios. Parra «en ningún momento preguntó por Agustina», afirmó.





Mariana Huircal, agente de Policía con 14 años de trabajo en la Comisaría 24, brindó un detallado y emotivo testimonio ante el jurado. Fue la primera en ingresar a la escena del crimen porque estaban haciendo una recorrida de rutina. Junto a un compañero cumplían trámites relacionados con la ley 3040, visitando víctimas de violencia de género, publicó La Mañana de Neuquén. 

Huircal afirmó que hubo un llamado a la comisaría 32, que dio el aviso por radio. Alertaban sobre «una mujer sin vida en calle Confluencia y Venezuela». Con precisión, afirmó al jurado que llevaron al sector en cuatro minutos. Mientras buscaban el complejo de departamentos vieron a un hombre que les hacía señas. Se acercaron y los condujo al patio interno.

Era Adrián Monge, el vecino al que Parra le pidió ayuda porque le habían robado. «Ahí está, entrá a mirarla», le dijo el hombre, creyendo que Agustina estaba muerta. La mujer detalló que entró y se quebró en llanto. Dijo, luego, que en el departamento estaban Parra y «Agustina, tirada. Lo primero que veo es su cabeza, desfigurada«.

La Policía aplicó el protocolo correspondiente y le tomó el pulso a la joven para certificar si estaba sin vida. Descubrió que tenía pulso «muy débil». Según su testimonio, le gritó a su compañero que notifique «QRQ la ambulancia y él salió corriendo». Ella se quedó con Agustina. QRQ, en el código radical de la policía es un pedido de ambulancia en forma urgente.

Mientras aguardaban la ambulancia, recordó que Parra estaba en una habitación del domicilio y repetía que le habían robado. «Caminaba por el pasillo y decía que le robaron, que se llevaron los dos celulares y plata. Solo decía que le habían robado», afirmó.

La agente de Policía expresó que recordaba a Parra decir que le habían robado, pero no si eran «mil dólares o mil pesos». Su atención estaba puesta en la víctima. «Lo primero que se hace es ver si la persona está herida y que reciba asistencia», afirmó respecto de la labor policial cuando acuden a una emergencia como esa.

El testimonio entre lágrimas de la mujer policía

Huircal estuvo junto a Agustina hasta que llegó la ambulancia. «Me arrodillé y le tomé su mano, le hablaba. No sé si me escuchaba. Fue feo porque tengo un hijo de su edad -dijo mientras volvía a romper en llanto-. Esperaba que reaccionara. En un momento empezó a convulsionar».

A pesar de estar visiblemente impactada, la agente policial pudo brindar detalles precisos sobre ese momento. Recordó, por ejemplo, que asistió a Agustina por las convulsiones y que le pidió a Parra «una toalla o algo y lo puse al costadito» de la joven.

Luego de unos minutos llegó la ambulancia e ingresa solo una doctora. «Le comenté lo sucedido, como hacemos siempre y ella agarró su cuello y la enderezó. Pidió que ingresaran urgente con la camilla porque tenía fractura de cráneo».

Según recordó, el camillero y el chofer de la ambulancia asistieron a la médica, le colocaron el cuello ortopédico y rápidamente partieron al hospital. Mientras tanto, Huircal se quedó en el departamento.

Pablo Parra denunciaba un robo, con muchos detalles

La testigo afirmó al jurado, la fiscalía, la querella y la defensa que «mucho más no hice en el lugar» porque cuando partió la ambulancia ya estaba en la escena el «encargado de calle» de la comisaría, quien quedó a cargo del operativo por lo que, en ese momento, parecía un robo.

La policía dijo que ella no habló con Parra, pero que él si le hablaba. «Decía que le habían entrado a robar y por donde habían entrado. Y se fue al patio».

Recordó que el ahora acusado por femicidio «en ningún momento mencionó a Agustina, ni preguntó por ella. Ni pidió la ambulancia. Era una persona que estaba solo preguntaba por el robo», manifestó.

Según Huircal, la única mención de Parra sobre la joven fue para preguntar «si estaba viva».

Huircal manifestó que el complejo, al que no conocía por dentro, pero si había visto de afuera, le parecía seguro por sus «paredes altas» que hacen «difícil que entren a robar». Mientras tanto, «Parra se movía, incluso fue al estacionamiento y pasó por arriba de Agustina. Después salió al patio anterior».

La mujer policía reconoció que lo que vio en la escena la impactó, más allá de su experiencia y su formación. «Para mí fue feo, aunque no puedo demostrar mi debilidad. Tengo que ser una persona que no le importa nada, me lo enseñaron en el curso. Pero, cuando la miraba a ella pensaba «puede ser mi hijo» y porqué tanta crueldad, para robar dos celulares».

«He ido a muchísimos robos, pero no me impresionó esto como un robo«, dijo ante una de las preguntas que le formularon, en base a su experiencia como policía.

El interrogatorio de la defensa de Pablo Parra

El abogado defensor de Pablo Parra, Juan Manuel Coto, a diferencia de otros testigos a los que prefirió no hacerles consultas, le pidió detalles a la oficial sobre su relato y lo que vio en la escena del crimen de Agustina mientras Parra denunciaba que había sido víctima de un robo.

Le preguntó, por ejemplo, si recordaba ver manchada la ropa que tenía puesta el acusado o sus manos y cara lastimadas. La policía respondió que no le vio las manos y no recordaba cómo estaba vestido. Sí, precisó, que no tenía la cara lastimada.

Detalló que el dueño del departamento estaba «cerca» y que «lo vio de frente». Ante repreguntas que surgieron por el interrogatorio, expresó que «los agresores 3040 (violencia de género) suelen quedarse en el lugar».

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