martes 25, junio, 2024, Eduardo Castex, La Pampa

Argentina escaló el Everest y es la sudamericana más joven que logra las Seven Summits

María Belén Silvestris se convirtió, el 21 de mayo, en la sudamericana más joven en completar el desafío de montañismo conocido como Seven Summits. “Es una felicidad extrema, es un conjunto de emociones que es muy difícil de explicar. Veo lo que pude cumplir y me parece increíble», declaró tras lograr la hazaña.





La odisea de la argentina comenzó en 2015, cuando se propuso el reto. Tras 9 años de viajes, preparación y escaladas imposibles, la montañista logró ascender a la cima de: el Kilimanjaro (Tanzania); el Monte Elbrus (Rusia); el Aconcagua (América del Sur); el macizo Vinson (Antártida); el Denali (Alaska, América del Norte); el Monte Kosciuszko(Australia).

La montañista argentina que hizo historia

María Belén completó un hito histórico. A sus 34 años, la argentina se convirtió en la sudamericana más joven en completar el desafío de montañismo conocido como «Seven Summits» o Siete Cumbres.

Este reto consiste en ascender a los 7 picos más altos en cada uno de los siete continentes (incluyendo América del Norte y América del Sur como continentes distintos). La travesía le llevó a Silvestris nada más y nada menos que nueve años de preparación, entrenamiento y escaladas.

Todo comenzó con un viaje a China y al Tibet que la deportista realizó a sus 25 años. Al dormir a los pies del Everest, la argentina vio el paisaje y fantaseó con la idea de llegar hasta la cima: «Me dije: yo quiero subir esto, no sé cómo, no sé cuándo, pero lo quiero subir’«, explicó.

Tras esto, Silvestris comenzó a investigar, se topó con el desafío de las siete cumbres y se fijó su objetivo. Tras meses de entrenamiento, el Kilimanjaro – ubicado en Tanzania y con 5.895 metros de altura sobre el nivel del mar – fue su primer reto. Allí, la argentina descubrió que su cuerpo respondía bien a la falta de oxígeno, un requisito indispensable para los montañistas y una gran motivación para ella

Le siguieron el monte Elbrus (Rusia), el Aconcagua (América del Sur), el Macizo Vinson (Antártida) y más. Fue el Denali, en Alaska, el representó su mayor desafío: “Era algo que me daba mucho miedo porque yo soy bastante chiquita, por eso me dicen ‘la chiqui. Fue una montaña muy duar’”, señaló.

La sexta y anteúltima cumbre se acercaba cuando un problema de salud amenazó con suspender el desafío. El 26 de diciembre de 2023, Silvestris sufrió una conmoción cerebral en Nueva Zelanda.

Luego de 30 horas de pronósticos reservados, la argentina tuvo una recuperación milagrosa y salió “intacta” del hospital cuatro días después. Tras recibir el alta, Silvestris dudó en escalar el Monte Kosciuszko, en Australia, pero al tener la autorización del equipo médico, una vez más, la montañista se lanzó a la escalada.

Destino final: el Everest

Escalar el Everest es una experiencia totalmente diferente. Si subir a la cima del resto de montañas puede llevar un par de días, como mucho una semana, superar el Everest puede tomar hasta dos meses, dependiendo de las condiciones climáticas y la etapa de adaptación.

El 6 de abril del 2024 Silvestris llegó a Nepal acompañada de su padre y su esposo, con quienes estuvo sus primeros 20 días. Su padre escaló con ella hasta el campamento base del Everest, a 5.300 metros sobre el nivel del mar.

Tras esto, fue su esposo quién se quedó con ella unos días más y completó con la segunda fase de aclimatación. Durante eta etapa, los montañistas escalan la montaña Lobuche, cerca del Everest, que tiene 6.119 metros de altura.

Una vez completado el segundo paso, era hora del reto final: la escalada del Everest. Sería una travesía que le tomaría seis días completos hasta llegar a la base y hacer cumbre. Para bajar, la argentina demoró otros dos días más.

La travesía relatada parece simple, pero no lo fue. Silvestris subió 8.848 metros sobre el nivel del mar, todo un desafío para el cuerpo humano que, luego de los 4.500 metros, ya comienza a sufrir los efectos de la altura.

8.600 metros, muy cerca de la cumbre, hubo un trágico incidente en la cornisa Hillary Step. “Un bloque de hielo donde estábamos pisando se colapsó y se cayó. Todos los que estábamos arriba de ese bloque nos fuimos para abajo. Éramos siete personas, de las cuales, gracias a Dios, todos los que estábamos enganchados a las cuerdas de seguridad quedamos colgados, y lamentablemente tres personas que no estaban agarrados a las cuerdas de seguridad fallecieron«, relató Silvestris.

Finalmente, el 21 de mayo a las 11 llegó la tan ansiada victoria. Silvestris logró hacer cumbre en la montaña más alta del mundo y posó orgullosa con una camiseta de la selección argentina con mucho significado: la 10 de Messi. «Me la regaló mi marido y con ella ganamos el Mundial”, contó.

“Es una felicidad extrema, es un conjunto de emociones que es muy difícil de explicar. Veo lo que pude cumplir y me parece increíble. Me da confianza de decir cualquier cosa que me proponga lo puedo lograr, y eso vale para cualquier persona, no hay que achicarse, hay que animarse y hay que ir para adelante, ir atrás de los sueños”, reflexionó tras su hazaña Silvestris.

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