La subsecretaria de Derechos Humanos de La Pampa, Paula Grotto, se puso a disposición del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el marco de la búsqueda de personas desaparecidas en el Centro Clandestino de Detención (CCD) La Perla en Córdoba.
El Gobierno de La Pampa tiene un marcado interés en esa campaña, que permitió durante este año identificar a 29 personas, ya que hay tres pampeanos entre las víctimas que fueron desaparecidas en ese centro ilegal durante la dictadura militar y que el organismo tiene en su listado.

La subsecretaria Grotto habló con la antropóloga social Virginia Andrea Urquizu, coordinadora de la Unidad de Casos del EAAF, y de familia pampeana. «Les manifestamos el interés de la Provincia en la búsqueda y nos pusimos a disposición en lo que necesitaran. Las tres víctimas pampeanas figuran entre las personas que se están buscando y van a necesitar muestras de sus familiares para la posible identificación. El Gobierno de La Pampa estará pendiente de este trabajo», indicó.
LOS PAMPEANOS DESAPARECIDOS
Los tres pampeanos desaparecidos en Córdoba en el Centro Clandestino de Detención La Perla son Horacio Álvarez, nacido en General Pico en 1951, médico recibido en esa Provincia y militante político secuestrado el 13 de abril de 1976 en Córdoba; el santarroseño Omar Alejandro Olachea, nacido en 1949 y reportero gráfico desaparecido en Córdoba el 21 de mayo de 1976; y Severino Alonso, nacido en La Maruja en 1932 y metalúrgico radicado en Córdoba, que fue secuestrado junto a su pareja el 8 de enero de 1976 (antes del golpe militar) también en Córdoba capital. En el caso de Álvarez se tienen testimonios directos de que estuvo secuestrado en La Perla.
BÚSQUEDA
El EAAF realizó desde la década de 1980 trabajos en la zona de La Perla, dentro de la Guarnición Militar de La Calera, un predio militar de 14 mil hectáreas, y en 2026 la campaña se centró en la Loma del Torito. En parte de sus tres hectáreas se recuperaron un gran número de restos óseos humanos dispersos y desarticulados.
A partir del análisis antropológico de todos los elementos recuperados y del cotejo de ADN de un primer conjunto de elementos óseos enviados al Laboratorio de Genética Forense del EAAF con los perfiles genéticos aportados por los familiares de personas desaparecidas, en marzo se pudieron identificar restos de 12 víctimas y en mayo de otras 17. Las identidades reveladas corresponden a personas secuestradas entre 1975 y 1978, muchas de ellas militantes políticos o sociales, cuyos casos permanecían sin solucionador.
El hallazgo de estos restos y la confirmación de las identidades representan un paso importante en el proceso de verdad y justicia que reclaman las familias desde hace casi medio siglo. El avance en las identificaciones ha sido posible gracias al trabajo conjunto de la justicia federal, el EAAF y la colaboración de los familiares.


