Días de dolor inmenso atraviesan a la comunidad de 25 de Mayo. Cuatro apreciadas hermanas fallecieron en un accidente vial en cercanías de Santa Rosa afligiendo a toda su familia: hijos, hermanos, nietos, y a todo 25 de Mayo. Hoy fueron despedidas en una multitudinaria ceremonia donde el punto coincidente fue no encontrar explicaciones para semejante tragedia.
Los medios locales publicaron detalles de la cruenta noticia. Radio Génesis informó que “las –cinco- mujeres que viajaban en el automóvil eran hermanas y habían emprendido el viaje con el objetivo de acompañar y cuidar a otra integrante de la familia que se encuentra hospitalizada en Santa Rosa”.

Y dio precisiones de quienes eran sus vecinas. “Entre las víctimas se encontraba Cristina Sosa, una jubilada del hospital veinticinqueño, donde trabajó durante años en diferentes áreas. También viajaba Raquel Sosa, quien actualmente se desempeñaba en el mismo centro de salud”.
“Otra de las hermanas era Olga Sosa, portera de la Escuela 248 Crezca Grande, una trabajadora muy conocida y apreciada por la comunidad educativa. En tanto, Estela Sosa era ama de casa”. Y agregó que pertenecen a una numerosa y apreciada familia integrada por ocho hermanos.
“Días de lágrimas y dolor”.
Desde la radio municipal relataron que “el día amaneció gris, cubierto de lágrimas y un dolor que se siente en cada rincón. Llegó el momento de decir adiós, y toda la comunidad de 25 de Mayo se unió en un abrazo inmenso para rodear y sostener a los familiares directos de nuestras queridas vecinas”.
“Ellas fueron, ante todo, esposas, madres, hermanas y abuelas: mujeres que entregaron su vida al cuidado de los suyos y al servicio de su pueblo. Dejan un legado enorme tejido con amor, trabajo y bondad, y aunque hoy partan, la comunidad las tendrá presente siempre, en cada gesto, en cada recuerdo y en cada rincón que ellas iluminaron”, dijo la directora de la emisora, Marta Lagos.
“Hoy hay un vacío inmenso que se siente en cada lugar que ellas habitaron: en el colegio, en la iglesia, en el hospital, en los ensayos de ballet y en cada evento especial. Su ausencia se hará notar siempre, porque dejaron una huella profunda que nadie podrá borrar de la memoria de nuestra ciudad”, agregó..
Marta trazó un perfil de cada una de ellas. “Cristina: el escenario que tantas veces te vio brillar (amaba bailar folclore), hoy apagó sus luces en señal de duelo ante este amargo momento”.
“Olga: los pasillos del colegio (escuela 248 Crezca Grande donde era portera) se quedaron en silencio, guardando el eco de tus pasos y tu dedicación”. Luego habló de Raquel (enfermera del hospital local): “dejaste un legado de amor y fe que nos acompañara; en tu amor y pasión”. Finalmente describió a Estela: “tu dulzura seguirá irradiando luz en cada celebración, en cada evento, que te recordará siempre”, cerró.
La mala nueva, de esas que un periodista nunca quisiera escribir, cerró con una despedida desde el alma. “Una multitud caminó junto a sus seres queridos, elevando un mismo clamor: que llegue toda la luz y todo el amor para sostener sus corazones, y que este dolor tan grande se alivie con el recuerdo eterno de cuatro mujeres maravillosas que se destacaron en nuestro pueblo”, concluyó el informe de radio municipal.














