“Hay mucha preocupación por este modelo de concentración. De la historia de la democracia a ningún gobierno se le ha tenido tanta paciencia como a este, pero acá por miedo a que vuelva Drácula, siguen votando a Frankenstein”, resaltó el director del Distrito 8 de Federación Agraria Argentina (FAA), Ulises “Chito” Forte.
En un local céntrico castense se desarrolló -el sábado pasado- la reunión comarcal de FAA, donde se definió que el piquense Forte, la martiense Raquel Peano y los montenievenses Irma Unia y Hugo Bogetti sean precandidatos a directores para el próximo mandato institucional, que se oficializará en septiembre en el congreso anual de la entidad que nuclea a pequeños y medianos productores de todo el país.
Forte transmitió que entre sus representados “hay mucha preocupación” porque la Ley de Semillas “es una locura”, lo que está haciendo el Gobierno nacional con el Inta “es una barbaridad” y en el Senasa “no saben qué hacer”.

También planteó que se necesita una nueva ley de condominios en La Pampa, y aseguró que la flexibilización del Sircreb “no llega a la realidad”, y si bien reconoció que el gobierno “debe tener algún mecanismo de apriete para que paguemos”, cuestionó que “nunca terminás de salir”. “Es como el soltero cuando se casó: te separás, pero pasás a ser divorciado, nunca volvés a ser soltero”, graficó humorísticamente.
Para Forte, en tanto, el modelo libertario genera preocupación. “En los pueblos chicos están más preocupados por la cancha de bochas que por la cancha de fútbol. Antes luchábamos para que los chicos no se vayan a los pueblos, después luchamos para que los pibes no se vayan a la ciudad y ahora luchamos para que no se vayan del país”, ejemplificó.
“La vida no es un Excel. Creo en el mercado, pero es muy egoísta y el Estado debe ordenar y garantizar la igualdad de oportunidades, porque se debe garantizar la educación, la salud y la infraestructura. Reparar una ruta del oeste de La Pampa no es rentable, pero es necesario; y mantener una escuela en un pueblo de 500 habitantes es caro, pero es necesario porque es una inversión”, dijo.
– ¿Qué opina de las declaraciones del presidente Javier Milei respecto a que Argentina solo produce dulce de leche, biromes y colectivos?
– La verdad es que no escuché esas boludeces. Si lo dijo, es un despropósito. Hacemos alarde de muchas cosas, pero la carne le compite a las mejores del mundo, tenemos muy buenos granos, las economías regionales son de primera, tenemos tecnología de punta, desarrollamos software y hasta satélites. Ahora, si querés hacer cagar (sic) al INTA, al Conicet, al Senasa, obviamente tenemos que buscar estos argumentos. A un gobierno se lo vota para que transforme la realidad, no para que sea comentarista de la realidad. Hace tres años que están, y para defenderlos dicen que todos hacen lo mismo, pero lo votaste para que haga algo distinto.
-¿Y como evalúa la baja de precios de los granos y la carne?
-Es un grave problema. Los economistas son grandes sabedores de la vida con billetera ajena, porque nos dijeron durante 20 años que tener el dólar intervenido era una masacre. Resulta que ahora el dólar no está pisado, sino que hay una pequeña banda de flotación, y que ahora el dólar no está bajo sino que el peso está sobrevaluado; lo que antes era una condena ahora es una virtud, pero siempre con billetera ajena. En el negocio de la carne tenemos el 70 % de mercado interno que no tiene un mango, y el 30 % se exporta. En el mercado internacional tenemos buenos precios, pero se pierde competitividad por el costo impositivo, el lato costo financiero y la sobrevaluación del peso argentinos. Y nos dicen que son especialistas en macroeconomía, pero yo no lo estoy viendo, porque acá están importando carne vacuna, y que venga carne de afuera a la Argentina es como si los esquimales importaran hielo.
“Problema ancestral”.
Forte dijo que la problemática de los condominios indivisos “es un tema ancestral” que genera “el quiebre de las familias”. “Cuando muere el dueño de mil hectáreas con 3 hijos no hay problemas porque quedan 300 hectáreas para cada uno, pero cuando muere el dueño de 200 hectáreas con tres hijos no se pueden dividir por la famosa unidad económica”, explicó. “En la Legislatura hay dos o tres proyectos que no son malos, pero no prosperan por la soberbia sectorial de la política por la puja de cuál es el mejor proyecto”, expresó. “Técnicamente es fácil ponerse de acuerdo, pero les pedimos que se pongan de acuerdo los políticos”, reclamó.













