Desde el Hospital Dr Lucio Molas se comunicó el fallecimiento de una joven de 21 años de edad con antecedentes de asma, que había cursado una infección por Covid 19. La joven se convirtió en la víctima fatal 154 de coronavirus en La Pampa. Araceli Gonzáles vivía en el barrio Obreros de la Construcción de Santa Rosa.
La paciente fue internada en Clínica Médica y posteriormente en Terapia Intensiva sufriendo una complicación grave con fallo de múltiples órganos, probable hemorragia alveolar severa.
La joven en todo momento fue atendida por el equipo de Salud y se encontraba internada en cuidados intensivos del Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR), donde se le realizaron todos los estudios correspondientes.
La enfermedad Covid-19 en el 80 % de los casos se presenta con un cuadro leve pero existe un 15% de pacientes que pueden desarrollar cuadros moderados y un 5% que requieren cuidados intensivos. La posibilidad de agravamiento de los cuadros en personas jóvenes también es posible.
Asimismo, el Ministerio de Salud iniciará con el acto administrativo que tiene como objetivo deslindar responsabilidades.
POSTEO DE LA MADRE
La madre de la joven fallecida realizó un posteo en las redes sociales, donde cuestionó la atención médica que recibió su hija en el centro asistencial santarroseño.
La madre Lorena Luna relató que la joven empezó a complicarse el pasado 27 de diciembre.
«Ese día sufre un ataque asma, pero también noté que sus pulmones estaban muy hinchados y llamé a la ambulancia. Llegaron rápidamente, la vieron y me dijeron que era una crisis de ansiedad, pánico y asma…yo pregunté si era a raíz del Covid, me dijeron que no y se retiraron de mi domicilio», contó.
Luego, añadió: «el día 28 me llaman por su seguimiento, les conté lo que pasaba y me dijeron que como no tenía que ver con el Covid le dieron el alta a las 11:53 de la mañana. El día 29 la llevo a la posta acá en mi barrio, porque ella en la madrugada se empezó a sentir nuevamente sin falta de oxígeno. Yo ya enojada discuto con el médico porque no me dejaba entrar con ella. La revisa y me dice que tenía una contractura muscular y que son secuelas del virus. Le da un inyectable, una crema para masajes en su espalda y me la manda a casa».
«El día 30 nuevamente ingreso a la guardia del hospital Lucio Molas y solo piden una placa, que se la podían hacer al otro día por el procotolo… le pusieron un inyectable y me la mandan a casa», agregó Luna.
«El día 31, a la una de la mañana, le hacen la placa y el radiólogo me dice ‘llevala ahora que la vea el médico de guardia’ porque se veían dos manchas. La ve el médico y le dice que es normal, le da otro inyectable más y la manda a casa».
«El día 1701/2021 a las 6:30 me despierta mi hija Luli que su hermana estaba vomitando flema con sangre. La cambio y rápidamente me la llevo al hospital…ingresa a la guardia y después de un rato me dicen que la dejan unas horas internadas para pasarle oxígeno. A las 15 horas sale una médica a darme el parte, me dice que tenía una neumonía gravísima provocada por el Covid», señaló.
«A las 16:00 sale nuevamente a hablarme de mi hija, que le habían aumentado la dosis al máximo y que no era suficiente…que en la tomografía se ve que sus pulmones estaban los dos muy comprometidos, y que la pasaban al CEAR. Ella estaba siempre bien, me mandaba mensajes de audio. A las 17:21 me dicen que mi hija tuvo una complicación, que sus pulmones empezaron a sangrar y ahí cayó en coma, conectada a un respirador».
La joven falleció durante la madruga del martes. «Algo falló…quiero la verdad», concluyó su madre.