En Arata avanza la construcción del nuevo edificio del colegio secundario, con una inversión de casi 200 millones de pesos y un plazo de ejecución de trabajos de 450 días. «Este edificio le da un realce arquitectónico a la localidad y a esa zona en particular, que es uno de los sectores donde está creciendo la urbanización. Para nosotros es un gran orgullo y satisfacción lograr este objetivo», dijo el intendente Henso Jorge Sosa, y destacó el compromiso que demuestra el Gobierno provincial con la población norteña.
La marcha de la obra coincide con los tiempos estipulados en los requerimientos y se contrató a trabajadores locales, que es otro de los objetivos de la obra pública pampeana, para generar trabajo genuino y así activar las economías locales y regionales, indicaron desde el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de La Pampa. Actualmente, en esta etapa, están trabajando quince personas.
Por su parte, Sosa indicó que la empresa «está llevando muy bien la obra», e indicó que «contrata mano de obra local y también adquiere materiales en el pueblo». Esto, agregó, «activa la circulación económica, repercute muy bien todo lo que genera la obra pública en nuestra localidad, da trabajo y es una política de Estado que favorece a las familias pampeanas».
El edificio se construye en una amplia parcela, donde se dictaban las prácticas agrarias del Colegio Agropecuario. Y este terreno cuenta con espacios verdes, y quedarán sectores planificados para la recreación y prácticas técnicas.
Detalles del diseño.
El nuevo edificio tiene características peculiares en su diseño, que potencian la funcionabilidad. Cada uno de los espacios tiene relación con las necesidades de los alumnos, alumnas, docentes, directivos y personal auxiliar. «Está diseñado para un óptimo aprovechamiento de la iluminación natural, ventilación y circulación, cuenta con sistema de calefacción y refrigeración central», dijo el inspector de obras, Luis Trelles.
El diseño arquitectónico tiene una fuerte impronta lineal con una circulación que define a doble crujía la ubicación de aulas, sanitarios y área administrativa hacia un lado y aulas especiales y salón de usos múltiples hacia el otro. Sobre un extremo de la circulación se propone una salida de emergencia y sobre el otro, un patio contemplativo a la biblioteca.
El acceso se resuelve sobre un punto central que es el hall distribuidor, entre las áreas del colegio y a su vez nexo entre la calle y el patio.
Cien alumnos.
El intendente Sosa expresó que este colegio «desde sus inicios funcionó en el edificio del colegio primario y el campo de prácticas en un predio de cinco hectáreas lindantes al pueblo», que es el sitio «donde se está edificando el nuevo edificio del establecimiento educativo».
«En sus comienzos este colegio era privado, hace un tiempo se provincializó y su orientación que era agropecuaria hoy es bachiller. Tiene una matrícula de 100 alumnos y era una obra fundamental para nosotros», recordó.
«Para la población es esencial porque van a funcionar de mejor manera, más cómodos y acorde a las necesidades, todas las aulas, salas, sanitarios y espacios de recreación están pensados para la función que debe cumplir», consideró.