“La forma de hacer patria es trabajar por la educación de nuestros niños y niñas para que Malvinas diga presente, para que la presencia de las mujeres sea visible”, expresó emocionada y agradecida por el reconocimiento Silvia Barrera. La veterana de la Guerra de Malvinas ayer estuvo en Toay, donde se impuso su nombre a la Escuela 265.
Docentes, no docentes, estudiantes, familias, veteranos de Guerra de Malvinas de La Pampa, entidades locales, autoridades educativas, municipales, provinciales, militares y policiales, formaron parte de este destacado acontecimiento para la identidad de la institución y en términos de perspectiva de género.
La directora del establecimiento, Marta Musa, manifestó que la iniciativa nació a partir de actividades realizadas en pos de la reivindicación de los derechos de las mujeres y una votación en la cual participaron todos los integrantes de la escuela.
“En aquel entonces, un grupo de mujeres partieron con destino incierto, no sabían cómo serían recibidas o qué sería de ellas. Costó pero se ganaron un lugar gracias a su esfuerzo y entrega, batallando para permanecer de pie en aguas embravecidas que a todo momento ponían a prueba su entereza”, dijo Musa.
“Silvia Barrera y sus compañeras fueron las primeras mujeres en ser reconocidas como Veteranas de Malvinas en 1983, pero durante muchos años no tuvieron reconocimiento social”, Musa.
Barrera mantuvo –el martes- un encuentro con docentes y estudiantes de la institución, donde dialogaron y reflexionaron sobre la historia y el pasado argentino reciente.
A 40 años de lo sucedido, desde el Ministerio de Educación de La Pampa distinguieron el trabajo totalmente desarrollado por estudiantes, docentes y familias de la escuela.