“Es un fenómeno frecuente” la invasión de los insectos coleópteros, conocidos como escarabajos o cascarudos, que vivió –hace 10 días- la localidad de Santa Isabel, porque ocurre cuando se da una coincidencia de situaciones ambientales en particular. En circunstancias normales, los coleópteros emergen en forma gradual a principios del verano, pero si las lluvias se demoran, lo hacen en forma masiva después de las primeras precipitaciones. «No son una plaga ni representan un problema», aclararon desde un grupo de estudio de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UNLPam.
En la primera semana de enero, la localidad de Santa Isabel fue noticia provincial y nacional, a raíz de un fenómeno poco habitual y muy llamativo: una verdadera «invasión» de cascarudos que tapizó las calles, los techos y los patios de la localidad, al punto que la gente barría los insectos como si fuera mugre, o los juntaba con palas. En algunos lugares la cantidad fue tan extrema que llegaron a tapar desagües y provocar daños en algunas construcciones.
Para atenuar el efecto negativo de tamaña sobreabundancia, la Municipalidad de Santa Isabel decidió en conjunto con la Administración Provincial de Energía (APE) apagar las luces del alumbrado público, ya que es evidente que los insectos salen de noche y buscan la luz.
«POR LAS LLUVIAS DEMORADAS»
La invasión fue protagonizada por los cascarudos del género Bothynus relacionados con los llamados popularmente «bichos toritos». «Estos fenómenos son frecuentes y suceden con especies del género y otras relacionadas de la tribu Pentodontini (Scarabaeidae: Dynastinae)», explicaron integrantes del Grupo de Estudios Multidisciplinarios en Artrópodos (GEMA) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNLPam.
«Por lo general los adultos emergen de modo más o menos gradual a principios del verano, después de las primeras lluvias. Muchas veces cuando las lluvias se demoran, emergen más tarde, por lo general juntos y en gran número por eso se da este fenómeno que hay tantos en poco tiempo», detallaron los investigadores pampeanos, tras consultar al doctor Federico Ocampo, un especialista nacional en estos insectos.
Se trata de cascarudos «de hábitos nocturnos y muchos caen al agua en charcas y estanques y mueren en gran cantidad, como en las fotos que se publicaron».
A pesar de su numerosidad y la fea imagen que transmiten «no son ni constituyen una plaga ni son un problema», señalaron desde el GEMA. «Por lo general las especies de este género se alimentan de raíces pero no son plagas de la agricultura», concluyeron.
El Grupo de Estudios Multidisciplinarios en Artrópodos, GEMA, es un grupo de estudio e investigación de reciente formación que aglutina a investigadores, docentes, becarios y estudiantes de la FCEyN – UNLPam trabajando activamente en estudios de ecología, taxonomía y biología de Artrópodos.
El grupo posee una página en la red Instagram cuya dirección es @g.e.m.a_unlpam.