La Secretaría de Cultura de La Pampa presentó el próximo concierto de Banda Sinfónica de La Pampa, y homenajeó a Raúl Pérez, quien fue excombatiente de Malvinas y se desempeñó en la planta estable hasta su jubilación.
La secretaria de Cultura, Adriana Maggio, y el director de la Banda Sinfónica, «Muchi» Gerez, encabezaron un acto muy emotivo, donde Raúl se mostró emocionado, acompañado por sus compañeros de la Banda Sinfónica y su esposa Mónica. También se acercó para compartir este momento Rolando Contreras, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas.
Maggio habló de lo que significa “malvinizar”, así como también subrayó, agradeció y exaltó el coraje de los combatientes. Para la ocasión se presentó -y se le entregó a Raúl copia de la partitura- una obra original para banda sinfónica del compositor del cuerpo estable Guillermo Schiavi Gon, en la que Raúl fue la fuente de inspiración y que se estrenará el viernes 29.
“Desde mi cercanía, desde lo vincular; sé que para Raúl la música fue un refugio vital para reconstruirse de la dolorosa experiencia vivida en la guerra”, expresó el director de la Banda.
LAS PALABRAS DE GUILLERMO RESUMEN SU INTENCIÓN
“Paz para el dolor de 1982” es una obra original para banda sinfónica, dedicada a los ex combatientes de la guerra de Malvinas. Como proceso creativo intenté ponerme en la piel de esas personas a las que les faltó un abrazo; que les robaron una parte de su transición del niño al adulto; por ese motivo la obra tiene un acunar, un movimiento de vaivén armónico estable; una búsqueda de lo simple, melodías y armonías desprovistas de glamour técnico. Intentando no hacer una representación de la guerra sino más bien un abrazo de madre, de padre, para mover esa emoción trabada en el cuerpo desde algo luminoso».
«La obra comienza sí con una evocación al sonido de banda militar, con trompetas y tambores poniéndonos en contexto, pero de inmediato ese motivo va evolucionando hacia algo más amable; más íntimo, paz… donde todas las voces son una alabanza al espíritu eterno, como un canto coral sentido, un agradecer; un reconocer y para estar en paz con uno y con el otro, queriendo alivianar aunque sea un poco ese dolor. Esta obra es un canto ancestral al espíritu para la paz”.